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ESPECTÁCULO

¡Se cansó!: El dolor de Marta Fort por el mal momento que pasa su familia

 

Marta Fort recogió el guante, puso condiciones y dejó en claro que el conflicto no se resuelve por televisión.

 
Marta Fort

La interna de la familia Fort sumó un nuevo capítulo cargado de tensión, ironía y frases que remiten directamente al universo mediático que supo construir Ricardo Fort y su hija, Marta Fort no se quedó atrás. En las últimas horas, John Fort reapareció en televisión para insistir con su reclamo. Quiere formar parte de la empresa familiar y asegura que su motivación va más allá del dinero, apuntando al valor simbólico del legado.

Sin embargo, el foco del conflicto se trasladó rápidamente a la reacción de Marta Fort. Invitada a un stream de DGO, la heredera de Ricardo escuchó los planteos de su primo y respondió sin rodeos. Ante la afirmación de que John busca “ser parte del legado”, lanzó con ironía: “¿Qué? ¿No le está yendo bien con los suplementos?”, una frase que encendió el debate en redes.

Qué dijo Marta Fort sobre la interna familiar

Lejos de cerrar la puerta, Marta aseguró que está abierta al diálogo, aunque marcó límites claros. “Si quiere ser parte de la fábrica, lo charlamos, vemos qué propone”, explicó, pero remarcó que hasta ahora no hubo un acercamiento formal. “Nunca me llamó. Yo tengo reuniones de directorio todo el tiempo y jamás se presentó”, afirmó.

Otro punto que generó molestia fue la exposición pública del conflicto. Según Marta, John habría aprovechado entrevistas para promocionar su emprendimiento personal. “Hizo una nota hablando del tema con su marca de suplementos al lado. Metió chivo”, disparó, visiblemente incómoda con la forma en que se instaló la disputa.

Cuando desde el programa intentaron sintetizar la situación con una frase, el conductor lanzó: “Le decimos a John: ‘Basta chicos’”. Marta no dudó en tomarla y reforzar el mensaje: “Basta chicos. Tiene mi teléfono, el de Felipe, el de mi tío. Si quiere hablar, sabe cómo hacerlo”.

La expresión, que funciona como freno al conflicto, también opera como un guiño directo a Ricardo Fort, quien la convirtió en un latiguillo icónico. Una vez más, el legado Fort vuelve a quedar en el centro de la escena, entre disputas familiares, exposición mediática y viejas frases que siguen resonando.