La promesa de Javier Milei de alcanzar una inflación cero para agosto de 2026 enfrenta críticas de economistas y analistas financieros. Aunque la inflación anual de 2025 cerró cerca del 30%-31%, lograr que los precios dejen de subir completamente es mucho más complejo de lo que plantea el Gobierno.
Damián Di Pace, analista financiero, explicó en diálogo con El Observador que diciembre de 2025 cerró con la inflación más baja en ocho años, con un aumento mensual del 2,4% a 2,5% a nivel nacional. En la Ciudad de Buenos Aires, el incremento fue del 2,7%, impulsado por transporte, seguros, servicios financieros y restaurantes y hoteles.
A partir de enero de 2026, el INDEC aplicará una nueva metodología para medir la variación de precios, incorporando más ítems y ajustando ponderaciones según el gasto real de las familias. Esto incluye mayor peso a vivienda, electricidad y gas, y menor peso a alimentos y bebidas no alcohólicas, lo que podría generar números ligeramente superiores en los primeros meses.
? A partir de enero de 2026 cambia la forma de medir el IPC. Se incluirán servicios digitales (streaming, música) y cambiarán las ponderaciones: bajará el peso de alimentos y ropa, mientras que subirá el de vivienda, electricidad, gas y transporte
— El Observador 107.9 (@Observador1079) January 13, 2026
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Factores que complican la meta de cero inflación
Di Pace señaló que la inflación dependerá del tipo de cambio, la demanda del peso, las tasas de interés y los precios regulados como electricidad, gas y transporte. Según el analista, la inflación seguirá superando el 2% mensual en los próximos meses, pese a la promesa del Gobierno.
El acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea podría impulsar exportaciones y atraer inversión extranjera. Sin embargo, su éxito requiere reformas estructurales, mejoras en infraestructura y adaptación a estándares europeos, lo que demandará tiempo y esfuerzo del sector público y privado.
Crecimiento económico y consumo interno
El presupuesto nacional prevé un crecimiento del 5% en 2026, mientras organismos internacionales estiman entre 4% y 4,5%. El dinamismo dependerá de la inversión privada, la modernización laboral y la recuperación del crédito, factores esenciales para generar empleo y estimular el consumo interno.
Aunque Milei celebra la mejora en los números de 2025 y apunta a la inflación cero, los expertos advierten que la meta enfrenta obstáculos significativos. La combinación de factores internos y externos y la nueva metodología de medición sugieren que los argentinos deberán esperar más para ver estabilidad real de precios.
