Los rumores que involucran a Luciano Castro y una supuesta infidelidad a Griselda Siciliani volvieron a instalarse en la agenda mediática y, como era de esperarse, la mirada también se posó sobre Sabrina Rojas, expareja del actor y madre de sus hijos luego que se confirmara el engaño del actor con una joven española.
Consultada por la prensa, la actriz y conductora decidió no esquivar el tema, aunque dejó en claro que no se siente parte del conflicto. Con un tono firme, marcó distancia y remarcó que no le corresponde opinar sobre la vida sentimental de su ex. “La noticia no soy yo”, deslizó, intentando correr el foco de su figura.
Sin embargo, en medio de la charla, Sabrina Rojas lanzó una reflexión que no pasó desapercibida y que muchos interpretaron como una crítica a la forma en que se juzgan las relaciones y las infidelidades. Según explicó, todo depende del cristal con el que se mire: “Se ve que se sentía muy solo y entonces un día se va a comer un brunch a un barcito lindo de Madrid y ve a una chica preciosa, despampanante, de 28 años. A la chica le gustó. Le dio bola”.
Y después continuó: “Él le dijo que estaba solo, que estaba trabajando en Madrid. La invitó a su obra de teatro. La invitó a su casa. Se la chapó en la calle porque a ella le gustó”. Más allá del escándalo, Sabrina Rojas aprovechó para hablar de su presente personal y se mostró en una etapa de mayor tranquilidad. Aseguró sentirse aliviada desde el día en que tomó la decisión de separarse y afirmó que hoy vive enfocada en su bienestar y en su familia.
Sabrina Rojas, ¡lo dijo todo!
Cuando le preguntaron si se ponía en el lugar de Griselda Siciliani frente a las versiones que circulan, fue tajante y evitó cualquier tipo de empatía forzada: explicó que bastante esfuerzo hace por vivir su propia vida como para ponerse en el lugar de otra persona.
De esta manera, Sabrina Rojas dejó en claro que no piensa quedar atrapada en rumores ajenos y que, lejos de alimentar el escándalo, eligió priorizar su paz personal y seguir adelante, aun cuando su nombre vuelve a aparecer ligado al pasado sentimental de Luciano Castro.
