Siempre sincero, directo y sin tapujos. De esta manera es como se muestra uno de los periodistas más queridos de los medios de comunicación de nuestro país, como es el caso de Sergio Lapegüe, el conductor de Lape Club Social, el ciclo de América TV.
Esta vez, dio que hablar con una reflexión que dejó delante de sus seguidores, donde se manifestó en torno a los cambios que espera experimentar en este 2026 que recién comienza. «En estas fechas el calendario nos obliga a frenar. A repasar, a aprender, a perdonarnos. A recordar que el tiempo es escaso y que nada vale tanto como estar juntos», expuso.
«Ojalá el año que llega venga cargado de lo que cada uno necesite. Yo pido algo simple: más sonrisas, más alegría genuina, una vida donde haya lugar para los afectos y para la esperanza. También quiero agradecer. De verdad. Gracias por acompañarnos —a mi familia y a mis compañeros de Lape Club Social, Atardecer y Lapeband— en cada día de este viaje. Somos gente común, como vos: con aciertos, con errores, con días buenos y otros no tanto. Nos emociona que nos elijas, que estés del otro lado, que compartas esto con nosotros», xpuso.
«Amamos lo que hacemos. Intentamos ser claros, honestos, abiertos. Lo que sentimos, lo compartimos. Siempre con la misma actitud. Las fiestas tienen algo de ritual. Reunirnos, brindar, mirarnos de nuevo. A veces la vorágine nos aleja de nuestras raíces y nos olvidamos de lo esencial. Un gesto oportuno, una palabra suave, una pausa, una sonrisa: pequeñas señales capaces de cambiarlo todo», reveló Sergio Lapegüe.
Inmediatamente, decidió ir por más. «Y sí: animarse a mover una pieza también es parte del juego. El cambio incomoda, duele, asusta. Pero empuja a crecer. 2025 fue, como cualquier otro, una mezcla de luces y sombras. Lo atravesamos juntos —y ahí está el verdadero tesoro—. Lo que venga, si nos encuentra unidos, siempre será más llevadero. Para 2026 deseo que se abran caminos nuevos. Quiero volar un poco más alto, imaginar cosas lindas, abrazar sin prisa, sentir con más intensidad, aprender a esperar, perdonar y seguir queriendo», aclaró.
«En una fecha tan simbólica, todo eso se agolpa en la cabeza y en el pecho. Gracias por estar, por sumar, por acompañar cada día, por hacer posible todo esto. Somos transparentes; lo que vivimos lo compartimos, y del otro lado siempre vuelve multiplicado. Brindemos por estar cerca, por ser mejores, por mirar alrededor y tender la mano cuando alguien lo necesita. Que los sueños no falten. Que la risa tampoco. Se los dice un amigo, con el corazón en la mano: ¡salud y feliz 2026!», finalizó Lape.

