Se trata, indiscutiblemente, de uno de los periodistas y conductores más queridos, talentosos y exitosos de los medios de comunicación de nuestro país. Y es que Sergio Lapegüe ha sabido muy bien de qué manera ganarse el cariño del público que actualmente lo sigue en América TV.
Esta vez, el conductor de Lape Club Social, fue noticia por la reflexión que dejó en el arranque de este 2026 sobre el paso del tiempo. Delante de sus seguidores, fue contundente. «Un día sos joven y, casi sin darte cuenta, algo cambia. No es un golpe brusco ni una alarma que suena: es más bien una sucesión de pequeños gestos que, juntos, te avisan que estás entrando en otra etapa», aseveró.
«Un día sos joven y bailás sin pensar en nada más que en la música. Al otro, te descubrís aplaudiendo desde un costado, celebrando que otros bailen. No es que no puedas: es que ya no lo necesitás. Un día sos joven y te morís de ganas de salir; al siguiente, la mejor invitación es quedarte en casa, elegir una serie y apagar el mundo por un rato», manifestó.
Inmediatamente, Sergio Lapegüe decidió ir por más. «Un día sos joven y el clima te da igual. Al otro, te alegrás sinceramente porque salió el sol… no por la playa ni por el paseo, sino porque así se va a secar la ropa. Y ahí estás, mirando el cielo, calculando tiempos, agradeciendo algo tan simple como una tarde sin humedad. Un día sos joven y las bolsas se tiran. Al otro, las doblás prolijamente y las guardás dentro de otra bolsa, sin saber muy bien para qué, pero con la certeza de que en algún momento van a servir. Y sirven. Siempre sirven», expuso.
«Un día sos joven y confiás en tu memoria. Al otro, empezás a anotar contraseñas en algún cuaderno, en el celular, en una nota que jurás no perder. Te dicen que no repitas la misma en todos lados, y asentís con seriedad, como si estuvieras cuidando un pequeño tesoro. Y un día sos joven y te tomás lo que sea, cuando sea. Al otro, un vino de más te pasa factura y hasta el pan puede caer pesado. El cuerpo empieza a hablarte con otro tono, menos indulgente, más honesto», reveló
Además, se encargó de aconsejar a sus seguidores. «No es una queja. Tampoco una derrota. Es, simplemente, la vida avanzando. Por eso a los jóvenes les decimos ‘disfruten’, no desde la nostalgia amarga, sino desde la experiencia. Porque cada etapa tiene su gracia: la despreocupación de antes y la calma de después; el ruido y el silencio; la euforia y el disfrute de lo simple. Crecer no es dejar de vivir. Es aprender a celebrar otras cosas. Y, a veces, descubrir que la felicidad también puede ser una tarde de sol, una casa en orden y una bolsa guardada dentro de otra bolsa, esperando su momento», sentenció.

