River encara una nueva etapa luego de una campaña para el olvido. Con Marcelo Gallardo enfocado en el futuro, el objetivo pasa por rearmar el plantel y recuperar la identidad competitiva en la próxima temporada.
Con esto en mente, River se encuentra en un momento de definiciones clave ante los movimientos finales del mercado de pases. Mientras la dirigencia ya oficializó el arribo de tres refuerzos para potenciar el plantel, una de las figuras ofensivas podría armar las valijas de forma inesperada.
El delantero que podría irse de River
El jugador en cuestión es Facundo Colidio, quien despertó nuevamente el interés concreto del Flamengo de Brasil. La situación del delantero en River cambió drásticamente en los últimos meses. Colidio quedó relegado en la consideración de Gallardo, perdiendo terreno frente a la presencia de Maximiliano Salas y Sebastián Driussi, quienes le ganaron la pulseada por la continuidad en el once.
Esta falta de minutos provocó que no se va con malos ojos una posible salida en esta ventana de transferencias. Cabe recordar que el «Mengao» ya lo buscó el año pasado e incluso evaluó ejecutar su cláusula, pero en aquel momento el ex-Tigre optó por quedarse en River.
Sin embargo, el club brasileño no es el único pretendiente que pone en alerta al River. En las oficinas del Monumental también se recibieron consultas del Zenit de Rusia, otro club que sigue de cerca los pasos del atacante que hoy no es la primera opción para el DT. A pesar de estos sondeos, Gallardo mantiene una luz de esperanza. Considera que, con una pretemporada completa y un contexto favorable, Colidio puede recuperar la confianza y el nivel determinante que lo caracterizó anteriormente.
Desde lo contractual, River cuenta con una protección absoluta. El futbolista tiene vínculo vigente hasta diciembre de 2027 y su cláusula de rescisión está fijada en 100 millones de dólares. Esta cifra estratosférica asegura que cualquier club que desee llevárselo deberá negociar directamente con la institución, garantizando la continuidad del jugador a menos que llegue una oferta imposible de rechazar.
