El exministro de Seguridad, Sergio Berni, analizó la política de seguridad que está llevando a cabo el Gobierno nacional. El acutal senador bonaerense presentó algunos reparos aunque le hizo un reconocimiento a Patricia Bullrich. Por otro lado dio su posición política en medio de un peronismo que se fragmenta por no encontrar una síntesis que conforme a la mayoría.
El exfuncionario del kirchnerismo le brindó una entrevista a «Modo Fontevecchia» y dio su parecer respecto a la gestión en Seguridad por parte de la administración libertaria: «Es una política de exceso de represión. Es muy sencillo encontrar el equilibrio y es la técnica. La técnica en el proceder policial tiene que ver con el protocolo, tiene que ver con la profesionalización y, sobre todo, con la elección del personal. Usted puede tener el mejor protocolo, la mejor profesionalización, pero si la persona no responde se ven cosas como el gatillo fácil«, explicó.
«A mí no me asusta el protocolo antipiquete, me parece que es incompleto porque aquellos que lo escriben se olvidaron de poner la responsabilidad política por encima de la responsabilidad de los hombres que la ejecutan«, agregó el legislador de la provincia de Buenos Aires.
Su mirada sobre Patricia Bullrich
Sergio Berni fue consultado por su opinión sobre la gestión que tuvo la actual senadora de La Libertad Avanza: «El rol más importante que cumplió, a mi juicio, no fue como ministra de Seguridad, sino su accionar político. Le ha dado un margen de oxigeno al gobierno de Milei en los primeros meses de gestión. Tuvo un rol fundamental en este Gobierno. Es lo que más hay que destacar en estos términos», disparó.

«Soy de derecha»
En otro tramo de la entrevista, Sergio Berni fue contundente al explicar qué mirada política tiene: «Si hay algo que nunca fui fue progresista. Hace muchos años que vengo diciendo que soy peronista y de derecha. He sido un gran crítico del progresisimo. Hace muchos años cuando en Argentina era una mala palabra decir que uno era de derecha», enfatizó.
Seguidamente, el exministro apuntó contra las internas que hay dentro del Partido Justicialista: «No siento ni pienso ni actúo como una persona progresista. El problema del peronismo es que se ha dejado infiltrar por el progresisimo. Se le dio un rol más importante que el mismo propio peronismo«, concluyó
