No hay dudas de que Chiche Gelblung es una de las figuras más importantes de la televisión argentina. Con una extensa trayectoria en los medios de comunicación, el periodista ha logrado convertirse en una de las voces más buscadas por los argentinos, siempre pendientes de lo que este tiene para decir.
Pero si hay algo por lo que Chiche Gelblung es reconocido, es por su picante lengua, y es que no tiene miedo de generar polémica con sus dichos. Así lo volvió a hacer en Polémica en el Bar, el ciclo conducido por Mariano Iúdica para América TV. El periodista destapó una historia familiar que dejó a todos sin palabras.
Todo se dio a partir de un debate en la mesa de Polémica en el Bar, alrededor de la noticia del casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat. Si bien la artista siempre se mostró alejada de las tradiciones, en los últimos días sorprendió al anunciar desde sus redes sociales que finalmente se casa con el conductor.
Mientras discutían sobre cómo podría llegar a ser la boda de Lali Espósito y Pedro Rosemblat, los integrantes de la mesa se manifestaron sobre el matrimonio como institución. El primer en hablar fue Mariano Iúdica, que compartió su deseo de formalizar con Romina Propatto, de quien es pareja desde hace muchos años.
“Nos íbamos a casar en el 2010. A mí me gusta. Entiendo perfectamente lo que te dijo (tu hija) porque me gusta ver las fotos de casamiento de mis padres, que son muy pocas. Cuando partieron quedan. Hay que ver si Romina quiere…”, contó Mariano Iúdica. Entonces le preguntó a Chiche Gelblung si alguna vez se había casado, y su respuesta sorprendió.
“No tengo anillo. Fue algo tranquilo, sin sinagoga: no hubo ceremonia religiosa. Fue una exigencia de mi hija menor. Empezó con que quería una foto de nuestro casamiento”, explicó Chiche Gelblung. La verdadera polémica se dio cuando el periodista se refirió a la boda de sus padres, y es que su historia fue realmente chocante.
“Hoy mi viejo iría preso. Porque, ¿saben cómo la convenció? Le dijo: ‘Te casás conmigo o te dejo como un colador’. Y mi vieja se cagó en las patatas…”, contó Chiche Gelblung. La frase dejó con la boca abierta a todos sus compañeros, y es que hoy en día sería considerado una amenaza y algo totalmente repudiable.

