Luis Ventura volvió a quedar en el centro de la escena mediática con una de esas declaraciones que mezclan pasado y viejas heridas abiertas. Figura histórica del espectáculo, con presencia constante en los medios y un conflicto que todavía resuena por su salida de Intrusos, el periodista habló como pocas veces sobre la Niña Loly. En este sentido, dejó frases que reavivaron un misterio que lleva años dando vueltas en la farándula.
Luis Ventura se refirió al abrupto alejamiento de Loly Antoniale, quien tras su separación de Jorge Rial decidió correrse del foco mediático. La famosa decidió mudarse a Miami y mantener un perfil bajísimo. Su presente sigue siendo una incógnita y, cada tanto, su nombre reaparece envuelto en versiones cruzadas y teorías nunca confirmadas.
Invitado al ciclo Ángel Responde por Bondi, Luis Ventura fue consultado sin vueltas por Ángel de Brito. “¿Por qué desapareció la Niña Loly?”, disparó el conductor. La respuesta fue tan breve como sugestiva: “No sé”. Pero la ida y vuelta no terminó ahí. “Sí, sabés”, lo apuró Ángel, y Ventura retrucó. “Pero no lo digo”, expresó.
Lejos de esquivar el tema, Luis Ventura aclaró que su silencio no es casual. “Yo prefiero respetar su decisión de no hablar”, explicó. Sin embargo, inmediatamente soltó una bomba que volvió a ponerlo en el centro del relato. “Yo tengo un mensaje de ella”, advirtió. La frase bastó para reactivar rumores y abrir interrogantes sobre ese vínculo que quedó marcado por el pasado.
Luis Ventura hizo una sorpresiva revelación
En ese contexto, Luis Ventura recordó una versión que durante años circuló fuerte en los pasillos de América. «Yo tenía otra versión. A mí alguien me había dicho que mi cabeza, en Intrusos, había rodado por ella. Y ella me corrigió», confesó. El periodista dejó entrever que hubo charlas privadas que nunca salieron a la luz y que podrían cambiar la lectura de aquella etapa turbulenta.
Cuando le preguntaron si esa explicación le resultó convincente, Ventura eligió la cautela. «No lo sé. Ni quiero averiguarlo», respondió. De este modo, marcó una distancia clara y evitó profundizar en un tema que, evidentemente, todavía toca fibras sensibles. “Si ella tomó distancia, sabrá por qué es”, concluyó.
