La decisión del Gobierno de Javier Milei de convocar a sesiones extraordinarias desde el próximo 2 de febrero abrió un nuevo frente de conflicto político y ambiental. El temario incluye iniciativas clave como la reforma laboral, el tratamiento del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea y la modificación de la Ley de Glaciares, un punto que generó fuertes cuestionamientos desde la oposición.
Uno de los más duros fue el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, quien advirtió sobre una “contradicción grave y peligrosa” en la estrategia del Ejecutivo. A través de sus redes sociales, el legislador cuestionó que el oficialismo impulse cambios ambientales regresivos mientras busca avanzar con un acuerdo internacional que exige estándares estrictos de protección ecológica.
Una contradicción con impacto internacional
En su mensaje, Ferraro recordó que el Acuerdo Mercosur–Unión Europea establece, en su artículo 26.2.3, que ninguna de las partes puede debilitar los niveles de protección ambiental para fomentar el comercio o la inversión. Sin embargo, sostuvo que la reforma de la Ley de Glaciares “reduce la protección de glaciares y del ambiente periglacial y habilita actividades hoy prohibidas”.
El diputado también alertó que la iniciativa oficial vulnera el principio de no regresión ambiental, consagrado en el Acuerdo de Escazú, y señaló que la Argentina aún no presentó su nueva NDC en el marco del Acuerdo de París, otro compromiso internacional vinculado al tratado con la Unión Europea.

Críticas a la estrategia del Gobierno
“¿Con qué cara pretende el Gobierno defender un acuerdo estratégico con la Unión Europea mientras debilita los presupuestos mínimos de protección ambiental?”, planteó Ferraro, al tiempo que cuestionó la credibilidad internacional del país. Según advirtió, esta falta de coherencia debilita la palabra de la Argentina en el escenario global.
Para el legislador, el acuerdo Mercosur–UE es una decisión geoestratégica clave para la inserción internacional, el desarrollo y la generación de empleo. Justamente por eso, sostuvo que requiere seriedad, coherencia y respeto por los compromisos ambientales asumidos por el Estado argentino.
Ferraro concluyó que esta “torpeza, burda e improvisada” no solo pone en riesgo la protección del agua y las economías regionales, sino que también erosiona un acuerdo que demandó décadas de negociación. “No hay desarrollo ni previsibilidad con retrocesos ambientales”, sentenció.
LA REFORMA DE LA LEY DE GLACIARES VA EN CONTRA DEL ACUERDO CON LA UNIÓN EUROPEA
— maxi ferraro ?? (@maxiferraro) January 20, 2026
El Gobierno convocó a sesiones extraordinarias desde el 2 de febrero y expuso una contradicción grave y peligrosa.
En el temario incluyó la aprobación del Acuerdo Mercosur–Unión Europea, que en su… pic.twitter.com/dswaFo6th8
