River busca dejar atrás una temporada desastrosa. Con Marcelo Gallardo al mando, ya planifica un profundo recambio para volver a ser protagonista en 2026 y dar pelea en todos los frentes.
Con esto en mente, River sigue con atención una de las novelas más picantes del mercado de pases. La posible llegada de Jhohan Romaña pasó de ser una negociación técnica a un conflicto mediático sin precedentes. Lo que parecía una operación inminente para reforzar la zaga central de River se vio sacudida por declaraciones explosivas desde la vereda de San Lorenzo. El «Cuervo» puso en duda el clima en el que se daría su salida.
La bronca en San Lorenzo por Romaña y River
Todo fue en una reciente reunión abierta de Comisión Directiva en el Polideportivo Roberto Pando. El vocal Ulises Morales lanzó duras críticas contra el futbolista colombiano. “Romaña es un mal tipo. Hizo todo lo posible para irse libre, hace circo en la cancha”, dijo en relación al interés de River. Estas palabras causaron un fuerte rechazo entre los socios presentes y tensaron aún más la relación entre el jugador y su club actual. Ante este ataque, el presidente de San Lorenzo, Sergio Costantino, intentó calmar las aguas aclarando que se trataba solo de una «opinión personal» de un miembro de la directiva.
Por su parte, el gran objetivo de River para este mercado no se quedó callado. A través de su cuenta de Instagram, el marcador central de 27 años sugirió la existencia de una campaña de desprestigio en su contra dentro de la institución azulgrana. “Tuvieron que hablar mal de mí para quedar bien con otros”, replicó Romaña, dejando en claro su enojo con la conducción actual al considerar que buscan poner a la gente en su contra.
Para River, la definición de esta historia es clave, especialmente tras conocerse las razones por las que se cayó el pase de Maher Carrizo. La negociación por Romaña lleva casi un mes en charlas y se volvió en la prioridad absoluta para blindar la defensa en esta temporada. Mientras el jugador analiza dar su versión de manera pública, en Núñez esperan que el conflicto no dilate más una operación esencial para el plantel.
