La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, lideró este domingo su primera reunión de gabinete en el Palacio de Miraflores. Tras la detención del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, Rodríguez se manifestó con el objetivo de proyectar una imagen de estabilidad frente a la crisis. Es así que envió “un mensaje a Estados Unidos” y su presidente, Donald Trump.
El encuentro, que reunió a la plana mayor de ministros y altos mandos, buscó normalizar la gestión administrativa tras la captura de Maduro y establecer las prioridades de una transición observada por la comunidad internacional. La jornada estuvo marcada por la respuesta oficial a las recientes presiones de Washington. Rodríguez adoptó un tono conciliador pero firme, invitando a la administración de Trump a replantear el vínculo bilateral.
De esta manera, la mandataria interina instó al gobierno estadounidense a trabajar en una “agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido”, siempre bajo el marco de la legalidad internacional. En tanto, luego de que el republicano advirtiera sobre las consecuencias de no cooperar, Rodríguez sostuvo que la región “merece la paz y el diálogo, no la guerra”.
Durante su declaración, Rodríguez buscó legitimar su posición vinculándola directamente con el legado del mandatario detenido. “Ese ha sido siempre el predicamento del presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento”, afirmó la mandataria interina, reforzando la idea de que no habrá una ruptura ideológica inmediata en el mando.
El mensaje completo de Delcy Rodríguez
“Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional. Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada nación.
Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la Región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia. Estos principios guían nuestra diplomacia con el resto de los países del mundo.
Extendemos la invitación al gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera.
Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra. Ese ha sido siempre el predicamento del Presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento. Esa es la Venezuela en la que creo, a la que he dedicado mi vida. Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los venezolanos y venezolanas de bien nos encontremos.
Venezuela tiene derecho a la paz, al desarrollo, a su soberanía y al futuro.”.
