La casa volvió a abrirse y el estreno de Gran Hermano en su edición Generación Dorada tuvo de todo: figuras inesperadas, exparticipantes, familiares y caras nuevas. Pero si hubo un nombre que eclipsó al resto desde el minuto cero fue el de Andrea del Boca. La actriz se convirtió en la gran estrella del debut y en el imán absoluto de la noche. Su ingreso no solo revolucionó el estudio y su anuncio de dejar afuera sus personajes también.
La nueva temporada de Gran Hermano reunió perfiles de lo más diversos, pero la presencia de una figura icónica de la televisión argentina le dio un golpe de efecto inesperado. Alejada de la pantalla en el último tiempo, Andrea del Boca eligió volver nada menos que a la casa más famosa del país, y lo hizo con una declaración que dejó claro que no vino a pasear.
«Soy Andrea del Boca, actriz, cantante, productora y directora, pero lo que más me gusta es jugar, por eso estoy acá, para venir a jugar. Eso es Gran Hermano para mí», lanzó en su presentación, grabada antes de pisar el estudio. Una frase que sonó a manifiesto y que dejó en claro que no piensa colgarse del cartel de diva, sino meterse de lleno en la competencia.
Andrea del Boca deja afuera sus personajes
Lejos de mostrarse temerosa, Andrea del Boca comparó la experiencia con uno de los momentos más intensos de su carrera. «Esta experiencia para mí es como volver a enamorarme. Estoy con mucha ilusión, mucha ansiedad y muchos nervios, como cuando uno va a estrenar, estás a punto de salir de una escena y sentís todo eso», aseguró. La analogía teatral no fue casual: Andrea vive cada proyecto como si fuera un debut, y esta vez no fue la excepción.
Pero lo más llamativo fue su decisión de dejar a sus personajes afuera. “Acá no va a haber un personaje de por medio que me escude, acá soy Andrea, la que está en mi casa, cocina, lava y le encanta el orden”, afirmó, mostrando una versión más doméstica.
