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POLÍTICA

Cambio de poder en el Senado: Patricia Bullrich logró que el kirchnerismo pierda un lugar clave

 

La bancada de La Libertad Avanza reconfiguró este martes el esquema de autoridades del Senado.

 
Patricia Bullrich
Patricia Bullrich celebró la aprobación de la reforma en Diputados.

La bancada de La Libertad Avanza reconfiguró este martes el esquema de autoridades del Senado al ceder la vicepresidencia a sectores del peronismo dialoguista y desplazar al bloque alineado con Cristina Kirchner. La maniobra dejó sin representación en la mesa de conducción a la principal fuerza opositora, un hecho inédito desde 1983 y reflejo del alto voltaje político que atraviesa la Cámara alta.

La decisión implicó un movimiento estratégico que modificó el equilibrio interno y consolidó una mayoría parlamentaria afín al Ejecutivo. El corrimiento del kirchnerismo expuso la fractura dentro del peronismo y marcó un nuevo capítulo en la disputa por el control institucional del cuerpo legislativo.

Reparto de cargos y nueva arquitectura de poder

La senadora jujeña Carolina Moisés, cercana al mandatario salteño Gustavo Sáenz, asumió la vicepresidencia que hasta diciembre ocupaba la neuquina Silvia Sapag. El anuncio fue realizado por Patricia Bullrich, quien además impulsó la continuidad de Bartolomé Abdala como presidente provisional y respaldó a Carolina Losada y Alejandra Vigo en otros puestos clave.

Desde el oficialismo defendieron la jugada como parte de una estrategia para “construir gobernabilidad” y garantizar la aprobación de proyectos prioritarios. Según explicaron, el ofrecimiento respetó el criterio de otorgar ese espacio al Partido Justicialista, aunque privilegiando a sectores dispuestos a acompañar la agenda reformista.

Acusaciones de atropello y tensión política

El jefe del bloque justicialista, José Mayans, denunció un “atropello” y cuestionó la legitimidad del procedimiento. Sus declaraciones evidenciaron la ruptura entre el peronismo más cercano al kirchnerismo y los gobernadores que optaron por un entendimiento con el oficialismo.

Con la incorporación de aliados de la UCR, el PRO y fuerzas provinciales, el oficialismo alcanzó 47 respaldos y quedó a un voto de los dos tercios, cifra clave para decisiones de alto impacto institucional. La nueva correlación de fuerzas no solo asegura el quórum, sino que consolida una mayoría que podría redefinir el mapa político del Senado en los próximos meses.