El final de la semana del terror en MasterChef Celebrity Argentina dejó una de las escenas más comentadas de la temporada. La sorpresa fue total cuando La Joaqui y Sofía Gonet irrumpieron en el estudio caracterizadas como Chucky y la novia de Chucky, listas para subir al balcón.
La sorpresa de La Joaqui y Sofía Gonet en MasterChef Celebrity
Fieles al clima lúdico de la gala, ambas se definieron como “un muñeco poseído”, desatando carcajadas en el estudio. El impacto visual fue inmediato: La Reini apostó por un vestido blanco corto, medias de red, botas altas negras y campera de cuero, con labios oscuros que reforzaban la estética intensa del personaje. A su lado, La Joaqui lució overol de jean, remera a rayas multicolor y medias rojas, recreando al icónico muñeco diabólico del cine.

La reacción no tardó en llegar. El Turco Husaín lanzó con ironía: “Igual sin disfrazarse ellas son eso, así que tranquilos”, sumando humor al momento. Desde el jurado, Germán Martitegui reconoció: “Es muy impresionante”, mientras que Damián Betular sintetizó el desconcierto general con una frase que rápidamente se viralizó: “No sé si reírme o llorar, en qué se ha convertido esto”.
En medio de la tensión propia de una gala de eliminación, el show funcionó como un bálsamo. Evangelina Anderson lo puso en palabras: “Me encanta que le pongan onda, porque estamos todos muy nerviosos”. Pero la performance no terminó en la pantalla. Minutos después, ambas compartieron en redes una producción de fotos realizada durante una pausa de grabación. La Joaqui acompañó las imágenes con una frase que reforzó el tono humorístico: “Siempre hay un roto para un descocido”.

El posteo generó una ola de comentarios positivos y consolidó el episodio como uno de los más virales del ciclo. Fans del programa y seguidores de la cultura pop celebraron el guiño a la saga de Chucky, mientras que cuentas dedicadas al reality amplificaron la repercusión. Más que un simple disfraz, la aparición de La Joaqui y La Reini combinó estrategia de imagen, carisma y timing televisivo, convirtiendo una gala tensa en un momento icónico del certamen.
