Figura indiscutida de las tardes de Telefe, Vero Lozano vuelve a quedar en el centro de la escena mediática con una revelación que despeja rumores y marca su futuro laboral en el canal. En medio de versiones de internas y supuestas rivalidades, Vero habló sin filtro y dejó en claro cuál es su lugar dentro de uno de los formatos más codiciados de la pantalla chica.
Desde hace semanas se especulaba con una posible competencia silenciosa entre Vero Lozano y Wanda Nara por la conducción de Bake Off Argentina, uno de los ciclos insignia del canal. Sin embargo, Lozano fue tajante al referirse al tema y reveló la promesa que recibió puertas adentro.
“Cuando se haga Bake Off, soy la conductora”, aseguró sin titubeos. Y redobló la apuesta con una palabra que resonó fuerte: “Confirmadísimo”. En diálogo con Puro Show, Vero Lozano explicó además por qué el reality aún no volvió al aire. Lejos de cualquier interna personal, la conductora apuntó a una cuestión presupuestaria. «Es un programa muy caro”, reveló.
En este contexto, Vero Lozano explicó que “no se hace inside”, sino que “se produce en un lugar enorme donde se pone la carpa”. “O sea que hay que contemplar ese presupuesto», detalló, dejando en evidencia que la decisión pasa más por números que por nombres propios.
Vero Lozano también comparó la situación con el presente de MasterChef Argentina, cuyo estudio ya está montado. “Como ya está el estudio hecho de MasterChef, se entiende absolutamente que haya pronto otra temporada de ese reality y no de Bake Off que hay que salir a buscar más guita”, explicó.
Vero Lozano a favor de Marixa Balli
Pero Vero Lozano no solo habló de su futuro en la conducción. En medio del escándalo que involucró a Marixa Balli tras sus declaraciones sobre la industria textil, la conductora se sorprendió con una defensa encendida. “Amo a Marixa, soy 100% Marixa”, lanzó.
La conductora fue incluso más allá al cuestionar las declaraciones del ministro de Economía. «Me parece que es muy peligroso que el Ministro de Economía diga lo que dijo. En ningún país del mundo se aceptaría que diga eso. ¡Es una vergüenza!», expresó.
