La noticia del fallecimiento de Catherine O’Hara, la actriz canadiense recordada por su papel como la madre en Mi pobre Angelito, conmovió a fanáticos del cine y la televisión de todo el mundo. A más de una semana de su partida, se conocieron detalles oficiales sobre las condiciones de salud que implicaron sus últimos días, a partir de documentos difundidos tras la emisión de su certificado de defunción.
De acuerdo con el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, la causa inmediata que llevó al deceso de O’Hara fue una embolia pulmonar, un coágulo que bloquea el flujo sanguíneo hacia los pulmones. El documento también señala que, como causa subyacente, figuró un cáncer rectal, enfermedad que habría afectado su estado de salud en los meses previos, según la información difundida por medios que accedieron al certificado.
Sus restos fueron entregados a su esposo, el diseñador de producción Bo Welch, con quien estuvo casada desde 1992, consolidando así más de tres décadas de vida en pareja. La actriz, nacida en Toronto y con una carrera que abarcó diversas generaciones del cine y la televisión, dejó una marca imborrable en historias que forman parte de la cultura popular.
Una trayectoria marcada por la comedia y los clásicos inolvidables
A lo largo de más de cuatro décadas de carrera, Catherine O’Hara construyó una trayectoria sólida y versátil que la convirtió en una de las actrices más queridas de la comedia internacional. Sus primeros pasos fueron en la televisión canadiense, donde ganó reconocimiento como parte del elenco del histórico programa SCTV.
El gran salto a la fama mundial llegó con su papel de Kate McCallister en Mi pobre angelito (1990) y su secuela, donde interpretó a la madre desesperada que intenta regresar a casa para reencontrarse con su hijo. Esa actuación la instaló definitivamente en el imaginario popular y la convirtió en un rostro familiar para millones de espectadores alrededor del mundo.
Con el paso de los años, Catherine O’Hara demostró una notable capacidad para reinventarse. Participó en películas de culto como Beetlejuice, Waiting for Guffman y Best in Show, muchas de ellas bajo la dirección de Christopher Guest, donde desplegó su talento para la improvisación. En una etapa más reciente, alcanzó una nueva ola de popularidad gracias a la serie Schitt’s Creek.

