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POLÍTICA

Corrupción en Mendoza: condenaron a exjuez Walter Bento como jefe de una asociación ilícita

 

El Tribunal Oral Federal 2 declaró culpable al exmagistrado por recibir coimas de narcotraficantes a cambio de beneficios judiciales. También fueron condenados integrantes de su familia por complicidad.  

 
Walter Bento

El exjuez federal de Mendoza, Walter Bento, fue condenado por la justicia tras ser hallado culpable de liderar una red de corrupción dentro de los tribunales federales. El Tribunal Oral Federal 2 consideró que el exmagistrado era el jefe de una asociación ilícita dedicada a otorgar fallos judiciales a cambio de dinero.

Según el fallo de la Justicia, Bento aprovechaba su cargo para cobrar coimas a personas investigadas por delitos graves, como el contrabando y el narcotráfico. A cambio de estos pagos ilegales, el entonces juez dictaba resoluciones favorables que permitían a los delincuentes obtener beneficios procesales o incluso recuperar su libertad.

Además del cargo de asociación ilícita, el tribunal condenó a Bento por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. La sentencia lleva la firma de la jueza Gretel Diamante, quien explicó que el exjuez utilizó su formación técnica para diseñar un sistema sofisticado que permitía introducir el dinero de las coimas al circuito legal.

La Justicia destacó que la banda funcionaba de manera organizada y jerarquizada desde el año 2008. Por debajo del exjuez operaban abogados y otros intermediarios que se encargaban de contactar a los presos en las cárceles para ofrecerles los «servicios» ilícitos de la organización a cambio de dólares.

Walter Bento utilizó a su hijo con discapacidad para engañar a la Justicia

La investigación demostró que los familiares funcionaban como «prestanombres» para ocultar propiedades, vehículos y otros bienes que Bento no podía declarar legalmente.

Durante el juicio, se probó que la esposa y los hijos de Walter Bento realizaban maniobras como la subvaluación de bienes y el uso sistemático de dinero en efectivo para no dejar rastros. Incluso se detectó que utilizaron a un hijo con discapacidad para poner bienes a su nombre y así evitar controles estatales más estrictos.

Si bien el tribunal aceptó que algunos delitos menores ya prescribieron por el paso del tiempo, aclaró que las causas más graves siguen plenamente vigentes. Esto se debe a que la gravedad de los hechos de corrupción judicial cometidos por Bento supera cualquier límite temporal planteado por la defensa.

En los próximos días se realizará una nueva audiencia para definir cuántos años de cárcel le darán finalmente a cada uno de los diecinueve condenados. Por el momento, la sentencia deja claro que Bento usó su poder como juez para obtener beneficios económicos ilegales de forma sostenida durante años.