En los últimos veinte años, ante la expansión del teletrabajo, el menor espacio en las casas y la facilidad para moverla, experimentan un verdadero auge las notebooks. Estas computadoras transportables, de peso y tamaño reducido, tienen una enorme variedad en sus modelos, que se vuelve necesario conocer. Por ello, en este artículo haremos un repaso de los modelos de notebooks más elegidos en Argentina, de acuerdo al tipo de uso.
En la práctica, la popularidad de un dispositivo se divide según cómo sea utilizado. No requiere lo mismo quien estudia y necesita batería, que quien trabaja en oficina con videollamadas diarias, o quien edita video y requiere potencia sostenida. En Argentina, además, la demanda suele puntualizarse en líneas que se consiguen con continuidad, con configuraciones “probadas” (RAM/SSD equilibrados) y con un posicionamiento bien certero: productividad, corporativo, premium o gaming.
Por ello, a continuación te acercaremos un ranking organizado por perfiles, con líneas de marcas y modelos que suelen ser muy elegidos por jóvenes y adultos según la rutina real.
Estudio y tareas del día a día: dispositivos livianos y confiables
En el uso educativo, lo que convierte en “popular” a un modelo no es el brillo de una ficha técnica, sino la sensación de que acompaña en todo momento: movilidad, autonomía suficiente, teclado cómodo y un rendimiento que no se vea afectado con muchas pestañas, PDFs y videollamadas.
En este perfil suelen destacarse:
- Pantallas de 14” como equilibrio entre comodidad y traslado.
- Configuraciones con SSD (el salto de velocidad se puede descubrir más que cualquier otro).
- 16 GB de RAM como punto de estabilidad para varios años, si el presupuesto lo admite.
Independientemente de la marca, el patrón es bien certero: equipos “equilibrados” que no apuntan a extremos (ni ultrabaratos ni ultrapotentes), ya que el objetivo es que funcionen sin fricción.
Oficina y teletrabajo: ergonomía y continuidad, las claves
En trabajo administrativo, comercial o remoto, los modelos que más se eligen son los que resuelven lo básico de manera sólida: webcam aceptable, micrófonos decentes, conectividad estable, teclado firme y puertos útiles. La potencia es sumamente relevante, pero el día a día suele darle un lugar destacado a la experiencia de uso.
En esta categoría, lo “popular” muchas veces se plantea por dos argumentos:
- Estandarización (las empresas compran varias unidades del mismo tipo).
- Reemplazo sencillo (si un equipo se altera, se consigue otro similar y se mantiene la continuidad).
La conclusión es que se ven con frecuencia líneas de corte corporativo o semi-corporativo, y modelos “de batalla” que priorizan consistencia en lugar del diseño llamativo.

Teléfonos celulares en el trabajo: ultralivianos y premium de productividad
En momentos en que la notebook acompaña reuniones, viajes, coworking y traslados diarios, el peso pierde la trascendencia que tenía. Por tal razon, en movilidad profesional ganan terreno modelos premium o ultralivianos que cuentan con batería y resultan cómodos de llevar.
En este tipo, la popularidad suele estar asociada a:
- Autonomía real de relevancia para una jornada.
- Chasis rígido (o, al menos, propicio para mochila).
- Pantalla agradable para trabajar durante un largo tiempo (brillo suficiente, buen panel).
- Trackpad y teclado de primer nivel (se usan en todo momento).
Dentro de este universo, una referencia constante en la conversación de equipos premium es el Macbook Pro, por su fusión entre portabilidad y rendimiento eficiente.
Diseño, edición y creación de contenido: lo que más rinde es lo que exporta sin problemas
En creativos, la popularidad se maneja por resultados concretos: tiempos de exportación, estabilidad del software, manejo de archivos pesados y una pantalla que no genere mayores complicaciones. La notebook “ideal” varía de acuerdo al nivel de exigencia:
- Para foto, diseño 2D y UI/UX: suele ser suficiente un equipo potente con gráficos integrados modernos, siempre que haya RAM suficiente y un buen SSD.
- Para edición de video frecuente o motion: empieza a ser más importante la potencia sostenida y, en muchos casos, una GPU dedicada.
- Para 3D o render: la GPU pasa a ser central y el chasis importa por refrigeración.
En este perfil, lo más importante es dejar de lado los equipos “desbalanceados”: mucha CPU con poca RAM, o mucha GPU con una pantalla floja. Por eso, se vuelven populares configuraciones “redondas”, aunque no sean las más accesibles al bolsillo.
Gaming (y potencia por precio): los modelos que más se eligen por rendimiento
En Argentina, el segmento gamer funciona como una puerta de ingreso a la potencia: CPU fuerte, GPU dedicada, pantallas de alta tasa de refresco y, frecuentemente, buenas posibilidades de ampliación. No es casual que muchos usuarios que editan video o hacen tareas pesadas miren este mundo, aun si no juegan: por presupuesto, puede ofrecer rendimiento que en líneas premium de productividad tiene mayor valor.
Al margen de esto, lo gamer trae su propio conjunto de compromiso:
- Más peso y cargadores de mayor tamaño.
- Autonomía más limitada.
- Ruido bajo carga (en muchos modelos).
- Estética y diseño que no siempre pueden funcionar en todos los entornos profesionales.
En los momentos en que la prioridad es potencia por costo, se pueden encontrar líneas muy elegidas dentro de “gaming accesible”, y ahí tiene sentido que se busque un modelo como la MSI Katana: algo que suele vincularse a configuraciones con buen músculo para cargas intensivas, con el enfoque regular de “rendimiento primero”.
“Todo terreno” familiar: una notebook para muchos a la vez
En muchos hogares, la popularidad se deja ver desde la versatilidad: una sola notebook para adultos y estudiantes, con tareas variadas. En esos casos, se eligen modelos de gama media que no brillan en una única cosa, pero tienen un buen resultado en todo.
Lo que suele precisar el acierto:
- 16 GB de RAM si hay multitarea y más de un usuario.
- SSD 512 GB como base.
- Pantalla que no dé señales de saturación (aunque sea “normal”, conviene evitar paneles muy pobres).
- Teclado y touchpad óptimos: si el equipo es compartido, lo ergonómico vale el doble.
Este tipo de equipos pasa a ser “popular” porque minimiza quejas: nadie lo ama, pero todos lo pueden usar sin padecer.
¿Qué transforma en popular a un modelo en 2026? Tres fuerzas que movilizan al mercado
Amén de marcas, hay tendencias que explican las razones por las que ciertas líneas ganan demanda:
Trabajo remoto y educación híbrida
Sigue empujando notebooks con buena cámara, conectividad estable y autonomía. No es 100% necesario que sean las más potentes: tienen que ser confiables en lo cotidiano.
Renovación de parque y ciclos de actualización
Mundialmente, la renovación de equipos viene impulsada por ciclos de reemplazo y actualizaciones de plataforma. Esto impulsa una oferta más amplia de notebooks recientes y, en paralelo, reordena qué gamas se vuelven más accesibles en el futuro.
“PC con IA” y eficiencia
Se observa una tendencia creciente hacia equipos con componentes orientados a eficiencia y aceleración local. Para el usuario promedio, el beneficio inmediato suele percibirse más en autonomía y fluidez que en “funciones mágicas”. A pesar de ello, este cambio influye en qué familias se sitúan como “modernas” y ganan tracción.

Ranking rápido por perfil
A continuación, haremos un ranking con algunas recomendaciones:
- Estudiantes: gama media liviana con SSD y 16 GB (si es posible).
- Oficina / home office: corporativas o semi-corporativas con óptima webcam, teclado y puertos.
- Movilidad premium: ultralivianos eficientes; si el ecosistema y el presupuesto lo admiten, premium de productividad.
- Creativos: 32 GB si editan con frecuencia, pantalla decente y potencia sólida.
- Gaming / potencia: GPU dedicada y chasis con buena refrigeración, asumiendo peso y ruido.
Cómo elegir sin ser víctima de modas
Si aspirás a que la compra sea sólida, conviene hacer el recorrido con estos pasos:
- 1. Definí tu uso real (estudio, oficina, movilidad, creatividad, gaming).
- 2. Determina un mínimo de configuración (RAM y SSD, principalmente).
- 3. Recién después seleccioná familia/marca según disponibilidad y presupuesto.
Con ese orden, “lo popular” deja de ser una apuesta y se transforma en una elección coherente con tu rutina. Y en Argentina, donde la disponibilidad puede variar, esta lógica ayuda a encontrar alternativas equivalentes sin depender de un único modelo.
