El presente de Franco Mastantuono atraviesa un punto de inflexión que puede resultar decisivo tanto para su carrera europea como para su futuro en la Selección Argentina. Tras varios meses con escasa continuidad, el mediocampista argentino vuelve a estar en el centro de la escena a partir de un cambio estructural dentro de su club. Todo esto, a pocos meses de que Lionel Scaloni tenga que elegir a los jugadores que disputarán el Mundial 2026.
Durante buena parte de la temporada, el ex River quedó relegado en la consideración técnica del Real Madrid, acumulando pocos minutos oficiales y perdiendo ritmo competitivo. Esa situación encendió señales de alerta tanto en su entorno como en el cuerpo técnico de la Albiceleste, que sigue de cerca la evolución de los futbolistas jóvenes que actúan en la elite europea.
Sin embargo, el reciente cambio de entrenador modificó el escenario. Desde España aseguran que, en caso de un cambio de entrenador, el nuevo estratega valoraría su polifuncionalidad, su lectura de juego y su capacidad para adaptarse a distintos sistemas tácticos. En ese contexto, el argentino aparece nuevamente como una alternativa válida para recuperar protagonismo, algo que podría traducirse en más minutos y, eventualmente, un rol más estable.
Volver a competir regularmente en un club de semejante exigencia representa una oportunidad clave. No solo por el crecimiento futbolístico que implica, sino también por el impacto que puede tener en su confianza y en su posicionamiento dentro de un plantel plagado de figuras internacionales.
Mastantuono y su futuro en el Real Madrid: Un escenario que observa de cerca Scaloni
Este nuevo panorama es seguido con atención por Lionel Scaloni, quien ya lo ha tenido en cuenta dentro del proceso de recambio generacional. De cara al Mundial 2026, recuperar continuidad en un gigante mundial como lo es el Real Madrid podría ser determinante para que Mastantuono pase de ser una apuesta a consolidarse como una opción real en la rotación de la Selección Argentina, en un momento donde cada detalle cuenta.
