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POLÍTICA

El Gobierno arremetió contra Marcela Feudale por el sable de San Martín

 

La Oficina de Respuesta Oficial acusó a la periodista de realizar una «operación de desinformación».

 
Marcela Feudale

La Ofician de Respuesta Oficial puso en duda la palabra de la periodista e historiadora Marcela Feudale este domingo. Todo comenzó cuando la locutora utilizó su cuenta de la red social X para cuestionar al Gobierno por el sable de San Martín.

En su publicación, la periodista se refirió al legado del Libertador y aseguró que la reliquia debía permanecer en un museo. Ante esto, el Gobierno respondió rápidamente y aseguró que Feudale confunde fechas y busca desinformar.

El legado de San Martín según la postura de Marcela Feudale

Marcela Feudale defendió la permanencia del arma en el Museo Histórico Nacional basándose en documentos legales. Ella recordó que el General San Martín legó el sable a Juan Manuel de Rosas en su testamento definitivo de 1844 como reconocimiento por su lucha por la soberanía. Feudale explicó que, tras pasar por varios herederos, la familia Terrero donó la reliquia al museo a pedido de su fundador, Adolfo Carranza.

La historiadora remarcó que la entrega al ámbito civil fue una «donación con cargo», respaldada por toda la documentación existente. Para Feudale, el sable debe estar en el museo porque así lo decidieron los descendientes que recibieron la herencia de manos del propio yerno de San Martín, Mariano Balcarce. Con estos argumentos, ella tildó de «mentiroso» al relato oficial sobre el traslado militar de la pieza.

El argumento del Gobierno

Por el contrario, el Gobierno nacional sostuvo que el Libertador no destinó su sable a un museo, sino que lo pensó como un símbolo de la defensa de la soberanía. La Oficina de Respuesta Oficial aclaró que la permanencia en el museo fue una solución transitoria mientras el Regimiento de Granaderos a Caballo no estaba activo. Además, recordaron que la propia Manuela Rosas tenía interés de desprenderse del arma por su enorme valor militar.

El comunicado oficial también resaltó los problemas de seguridad que tuvo la reliquia en el pasado. Mientras estuvo en el museo, delincuentes robaron el sable en dos oportunidades, mientras que bajo custodia militar pasó cincuenta años sin ningún incidente. El Gobierno afirmó que retirar el arma de los granaderos en 2015 respondió a un sesgo ideológico antimilitar que ahora buscan corregir.

Finalmente, el oficialismo sentenció que el sable es un símbolo estrictamente militar. Por esta razón, la administración de Javier Milei considera que la custodia corresponde exclusivamente a los soldados que heredaron el legado del Libertador. Con esta medida, el Gobierno asegura que devuelve el honor a las Fuerzas Armadas y protege adecuadamente el patrimonio nacional.