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POLÍTICA

El juez Gabriel de Vedia: «La industria del juicio no existe, no llegan al 1%»

 

El magistrado cuestionó los fundamentos de la reforma laboral y aseguró que la cantidad de demandas es ínfima. Y alertó sobre el peligro de perder jueces especializados.

 
Gabriel de Vedia

A tan solo dos días de que se debata la reforma laboral en el Senado, el juez de la Cámara Nacional del Trabajo, Gabriel de Vedia, advirtió sobre el posible cierre del fuero laboral. Según explicó, el argumento del oficialismo sobre la «industria del juicio» es falso, ya que la cantidad de juicios que se inician es extremadamente baja respecto a los problemas cotidianos.

Para el magistrado, quienes pregonan esta idea nunca han podido demostrar con datos que los juicios laborales sean un problema de escala industrial de Argentina.

Para dar fuerza a su argumento, el juez aportó una estadística sorprendente sobre la cantidad de gente que realmente llega a un tribunal. De Vedia afirmó textualmente: «los conflictos de intereses de pretensiones, en la vida cotidiana de quienes habitan en nuestro pueblo… no llegan al 1% de los juicios laborales que se inician». Con esta frase, dejó en claro que la proporción de demandas es mínima y no justifica la eliminación de un fuero entero.

El magistrado señaló que el cierre de la Justicia Nacional del Trabajo implica que los conflictos laborales pasarán a ser juzgados por personas no especializadas. Es decir, que pone en riesgo la protección de los derechos sociales. Según explicó, el proyecto de ley prevé transferir las causas a la justicia de la Ciudad de Buenos Aires o a fueros administrativos, eliminando una estructura que funciona hace más de 80 años para proteger el equilibrio entre empleados y empleadores.

El peligro de perder jueces especialistas en trabajo

Respecto al cierre de la Justicia Nacional del Trabajo, el magistrado alertó que el proyecto busca que los juicios individuales pasen a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, las cuestiones sindicales o donde el Estado sea parte irían a la justicia contencioso-administrativa federal. Esto significa que jueces que tienen otra función tendrán que decidir sobre despidos o derechos para trabajadores, algo en lo que no se especializan.

Para explicar este riesgo con palabras simples, De Vedia utilizó una comparación médica muy clara. Durante el reportaje, preguntó qué pasaría si alguien tuviera un problema en el corazón y fuera atendido por un médico de otra especialidad: «una persona tiene un problema cardiológico, ¿qué quiere que lo atienda un cardiólogo?… se trata de eso». Con este ejemplo, subrayó que el derecho laboral requiere de jueces que entiendan la materia específica para garantizar sentencias justas.

¿Qué pasará con los expedientes actuales y el personal?

En cuanto a los juicios que ya están en marcha, el juez explicó que el fuero no desaparecerá inmediatamente, sino que se reconvertirá. Esto quiere decir que la Cámara y los juzgados actuales seguirán trabajando hasta terminar con las causas que ya tienen, pero no recibirán expedientes nuevos. Una vez que se resuelva todo el «stock» de casos pendientes, la Justicia Nacional del Trabajo se liquidará definitivamente según lo que prevé la ley.

Sobre la situación de los más de 1.600 trabajadores y jueces que forman parte del sistema, De Vedia llevó tranquilidad sobre su futuro laboral. Recordó que, por mandato de la Constitución Nacional, los jueces tienen estabilidad en sus cargos hasta los 75 años. Del mismo modo, destacó que los empleados judiciales tienen garantizada su inamovilidad, por lo que nadie debería dudar de la continuidad de su relación de trabajo con el Poder Judicial.

Finalmente, el magistrado lamentó que se esté perdiendo un fuero especializado que es fundamental para el campo de los derechos sociales. Recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos resalta la importancia de tener tribunales específicos para estos temas.