Andrea del Boca se convirtió en la primera participante en cruzar la puerta del Gran Hermano Generación Dorada por la pantalla de Telefe. Con una carrera que marcó generaciones, la actriz sorprendió al apostar por el reality más famoso del país. En este contexto, ya instalada en la casa, hizo una confesión que dejó a todos en silencio.
A medida que avanzaban las primeras horas de convivencia y los participantes comenzaban a presentarse, Andrea del Boca abrió su corazón frente a sus compañeros. Lejos de hablar solo de estrategia o juego, eligió ir a lo más íntimo: su historia familiar y las heridas que aún la atraviesan.
En una charla en la habitación, recordó con emoción a su padre, Nicolás del Boca, fallecido en 2018. «En estos estudios yo hice el último trabajo con mi papá. Estamos bendecidas porque él está», dijo.. La escena no tardó en volverse viral. Luego, la actriz repasó su historia desde el comienzo, casi como si estuviera narrando una novela propia.
«Nací en Buenos Aires. Mi padre era director, mi madre era actriz. Mi carrera empezó cuando yo tenía ocho meses», contó Andrea del Boca. Con humor, incluso deslizó una frase que descolocó a más de uno. «En ese momento no había castings, era quién me ve y quién no me ve. Me pusieron un gorro celeste, entonces yo dije que fui la primera trans de la televisión», señaló.
Andrea del Boca y una fuerte confesión
Pero el momento más fuerte llegó cuando Andrea del Boca habló del proceso judicial que enfrentó durante años y el impacto que tuvo en su vida personal y profesional. “Yo fui cancelada durante diez años por un juicio que era netamente político y que me condenaron muchos de los medios, horas y horas de programa de que yo era culpable, que tenían que colgarme de la Plaza de Mayo”, disparó sin filtro.
Con la voz quebrada, Andrea del Boca recordó el desenlace judicial. “Se comprobó, fui absuelta. Mi viejo no lo pudo soportar. De la depresión lo llevó a un tumor y en tres meses se fue», lamentó.
