Mientras la cuenta regresiva hacia el Mundial 2026 ya se siente en todo el fútbol argentino, muchos jugadores viven el año más importante de sus carreras. Algunos tienen un lugar asegurado con Lionel Scaloni, otros pelean por meterse y varios ya saben que, por contexto o nivel, no entran en la discusión.
Pero en las últimas horas se conoció un caso que llamó muchísimo la atención: un futbolista argentino, sin chances reales de ser citado por la Selección, tomó una decisión fuerte y apuntó a jugar la Copa del Mundo con otra camiseta.
Se trata de Máximo Mamani, formado en Vélez, quien inició el proceso para representar a Bolivia y ya fue citado por el seleccionado.
El anuncio oficial de Bolivia y la ciudadanía que lo habilitó
La confirmación llegó directamente desde la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), que comunicó públicamente el avance de los trámites.
“La Federación Boliviana de Fútbol, a solicitud del Director Técnico de la selección, Óscar Villegas, gestionó durante las últimas semanas los trámites para la ciudadanía boliviana del jugador Máximo Mamani, quien milita en el fútbol argentino”, informó la entidad.
El dato no es menor: el movimiento fue impulsado por el entrenador Óscar Villegas, que lo quiere como una pieza de recambio pensando en el objetivo máximo del año.
Mamani, además, ya tuvo su primera experiencia con el grupo y contó cómo se sintió con esta nueva etapa.
Las frases de Mamani y el perfil que prometió para Bolivia
Tras ser convocado, el delantero se mostró entusiasmado y dejó en claro que lo vive como una oportunidad única.
“He entrado bien, estoy contento, tranquilo, disfrutando. Lo tomo bien, es algo lindo, que la gente confíe en mí y me dé esa oportunidad. Mucha motivación para afrontar esto”, expresó.
Además, contó que ya tuvo una charla con el cuerpo técnico y explicó qué le pidió el entrenador.
“El entrenador me dijo que confíe, que puedo demostrar”, reveló.
En esa misma línea, Mamani se definió como jugador y marcó cuáles son sus principales características: “Soy un jugador encarador, con uno contra uno y disparo al arco”.
Su llegada a Always Ready y el repechaje rumbo al Mundial 2026
El plan de Mamani no se limita solo a la selección. El delantero también decidió dar un paso estratégico en su carrera: se fue a jugar a Always Ready, en Bolivia, a préstamo desde Vélez, con el objetivo de adaptarse al fútbol local y sumar continuidad.
En una entrevista televisiva, el futbolista reconoció que está viviendo el año con una energía especial.
“Hay mucha ilusión, es un año muy bueno, positivo, se van a jugar cosas importantes y eso me gusta”, afirmó.
Bolivia, además, tendrá un camino exigente para llegar al Mundial: deberá disputar el repechaje. Según la información disponible, enfrentará a Surinam el 26 de marzo en México, y si gana, se medirá ante Irak por un boleto a la fase de grupos.
Mamani también habló de su adaptación a la altura, uno de los desafíos más fuertes para cualquier futbolista que llega al país.
“Es complicado cuando me acuesto a dormir, me duele la cabeza, un poco el pecho, pero después se me pasa”, contó.
El vínculo familiar con Bolivia que terminó siendo clave
El nexo de Mamani con Bolivia viene por la rama paterna. El jugador explicó que la conexión es real, aunque no fue una relación cercana en lo cotidiano.
“Con mi abuelo mucho no compartí”, aclaró.
Sin embargo, su padre aportó un dato que terminó de cerrar el círculo: el abuelo nació en Bolivia, y la familia mantiene raíces en Cochabamba.
Con esa base, la decisión ya está tomada: Mamani eligió un camino distinto para cumplir su sueño. Y mientras Scaloni arma su lista, él apunta a llegar al Mundial 2026 con la camiseta de Bolivia.
