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ESPECTÁCULO

«Es ofensivo escucharlo»: Marixa Balli destrozó a Luis Caputo

 

La empresaria y figura de MasterChef Celebrity apuntó contra las declaraciones del ministro de Economía.

 
Marixa Balli
La cantante apostó por estar en MasterChef.

A una semana de confirmar el cierre de los locales de su histórica marca Xurama, Marixa Balli rompió el silencio y fue tajante. Invitada a A la Barbarossa (Telefe), la empresaria y exvedette se refirió al difícil momento que atraviesa la industria textil y cargó con dureza contra una frase del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que nunca compró ropa en Argentina porque “era un robo”.

El enojo de Marixa Balli con Luis Caputo

“¿Sos ministro y decís eso? No podés”, lanzó Balli, entre risas irónicas, ante la consulta de Robertito Funes Ugarte, quien reemplaza a Georgina Barbarossa en la conducción. “Tenés la posibilidad de viajar, pero hay gente que apenas puede pagar el colectivo. Para ellos es ofensivo escucharlo”, agregó, dejando en claro su malestar.

Si bien intentó despegarse de cualquier posicionamiento partidario, Marixa fue contundente: “Soy apartidaria, pero soy una ciudadana realista. Laburo y me rompo el alma”. En ese marco, explicó por qué decidió bajar la persiana tras casi dos décadas de trabajo: la presión impositiva, los costos y la falta de acompañamiento a las pequeñas empresas.

Durante el debate, el periodista Paulo Kablan salió al cruce de las declaraciones del ministro y defendió a los productores locales. “Para que exista un robo tiene que haber ladrones, y acá hay laburantes”, sostuvo. Balli coincidió y enumeró los gastos que enfrenta cualquier pyme: “Cargas sociales, 35% de ganancias, ARBA, impuestos por todos lados. Bajen los impuestos y todo sería más normal. Ayuden a las mini pymes, no solo a las grandes empresas”.

La empresaria también se refirió a las críticas que recibió tras anunciar el cierre de Xurama, especialmente a quienes cuestionaron el origen de sus productos. “Dicen ‘vendés trucho’. Las fábricas son pocas y trabajan para muchas marcas. La mano de obra es la misma. Yo cobro accesible y acá lo accesible lo toman como berreta”, disparó.

Por último, explicó el desgaste personal que la llevó a tomar la decisión: “Los insumos importados suben todo el tiempo, aunque el dólar esté estable. Te dicen ‘por las dudas’. Yo hago todo sola. Estoy cansada. Tengo derecho a agotarme después de veintipico de años”. Y cerró con una comparación que incomoda: “En Estados Unidos comprás un pantalón increíble por 25 dólares porque viene de China con menos impuestos. Acá, así, es imposible competir”.