El titular del interbloque Justicialista, José Mayans, arremetió con dureza contra la reforma laboral debatida en la Cámara alta y la describió como “una ley repugnantemente gorila hecha por gorilas para afectar duramente al trabajador, al jubilado y al pensionado argentino». Su intervención de cierre estuvo atravesada por cuestionamientos políticos, técnicos y constitucionales.
El legislador formoseño alertó sobre la velocidad del trámite parlamentario y sostuvo que se avanzó con un esquema que impacta sobre “20 millones de personas” sin el debido análisis. En ese contexto, anticipó que la norma terminará en tribunales y auguró un escenario de litigiosidad.
Objeciones al trámite y a la supuesta modernización
Durante su exposición, afirmó que la iniciativa “nació mal y termina mal”, al considerar que fue diseñada sin consulta a los sectores involucrados. Según planteó, el texto fue elaborado con una lógica empresarial que desconoce garantías históricas del derecho del trabajo.
También rechazó el argumento oficial vinculado a la modernización, al señalar que el procedimiento “está viciado de nulidad”. Desde su mirada, el nuevo régimen compromete la estabilidad y deteriora las condiciones de vida de quienes dependen exclusivamente de su fuerza laboral para sostener a sus familias.
Fondo cuestionado y advertencia constitucional
Uno de los ejes más sensibles, remarcó, es el Fondo de Asistencia Laboral, al que definió como “un robo a cara descubierta” en perjuicio de retirados y beneficiarios previsionales. A su entender, el esquema previsto altera principios básicos de protección social.
En esa línea, advirtió que la propuesta “vulnera el 14 bis” y quebranta el principio protectorio que estructura el ordenamiento laboral argentino. Además, sostuvo que el rediseño institucional debilita la representación sindical y deja a los asalariados sin herramientas eficaces de defensa. Como síntesis, reiteró su rechazo categórico a la iniciativa.
