La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, brindó una entrevista donde detalló la investigación detrás de la muerte del soldado Rodrigo Gómez. El joven de 21 años, quien prestaba servicio en la Quinta de Olivos, se quitó la vida el pasado 16 de diciembre. Lo que al principio parecía un suicidio común, escondía una trama de extorsión sexual liderada por presos desde la Unidad N°36 de Magdalena.
La funcionaria explicó en el programa de TN, que la investigación tomó un rumbo distinto gracias al impulso de la doctora Sandra Arroyo Salgado. Al abrir el teléfono celular del soldado, los investigadores encontraron pistas sobre comunicaciones en una aplicación de citas. El rastro digital llevó directamente al penal bonaerense, donde los delincuentes utilizaban perfiles falsos para engañar a sus víctimas.
Un engaño para captar víctimas y obtener dinero
El «modus operandi» de la banda consistía en crear perfiles de mujeres que, tras ganar la confianza de la víctima, aseguraban ser menores de edad. A partir de ahí, iniciaban una secuencia extorsiva pidiendo transferencias de dinero a cambio de no denunciar el supuesto delito. En el caso de Gómez, el joven llegó a enviar 1.413.000 pesos e imploraba que detuvieran el acoso, pero los delincuentes le exigían medio millón más.
Monteoliva relató con asombro la complejidad de la banda, que incluso armaba escenas teatrales con ruidos de fondo para simular una comisaría. Uno de los delincuentes se hacía pasar por un funcionario de autoridad para intimidar al soldado con una denuncia inexistente. La ministra calificó de «descabellado» tener que realizar allanamientos para detener a personas que ya están presas pero siguen delinquiendo.
También organizaban ataques bajo la modalidad de «viuda negra» y daban instrucciones sobre cómo comprar armas de fuego. Según la ministra, este caso abrió la puerta a un «portafolio delictivo impresionante» que afectó a hombres de diversas edades.
La dura realidad económica de los efectivos en Argentina
Durante la entrevista, Monteoliva también se refirió a la situación económica de los efectivos de seguridad. Reconoció que los salarios actuales, que rondan entre los 900 mil y un millón de pesos, requieren una recomposición urgente. La funcionaria destacó que muchos agentes son el único sostén de familias numerosas y enfrentan altos niveles de endeudamiento.
???Alejandra Monteoliva: Los efectivos de las fuerzas están endeudados porque son los únicos que tienen recibo de sueldo en la familia.
— Julio Ernesto Lopez (@julitolopez) February 10, 2026
Se dan cuenta de que ser "socio de un app", mejor dicho, laburar en negro para una plataforma, no está bueno, ¿no? pic.twitter.com/2oig9SNwZP
Para mejorar las condiciones de vida de las fuerzas, la ministra resaltó la reciente disolución de IOSFA mediante un decreto de necesidad y urgencia. Esta medida busca optimizar la prestación de salud, un servicio que se vuelve complejo debido al despliegue territorial de las fuerzas en todo el país. Monteoliva aseguró que el compromiso del presidente para recomponer los haberes es «total».
Finalmente, la ministra subrayó la importancia de haber continuado la investigación en lugar de cerrar el caso como un simple suicidio. Gracias a este trabajo, el Ministerio de Seguridad pudo dar una respuesta a la familia del soldado Rodrigo Gómez sobre lo ocurrido.
