Un grave episodio generó conmoción en la localidad de Cholila, en Chubut, luego de que se detectara una maniobra mediante la cual un grupo de personas se hacía pasar por voluntarios solidarios para apropiarse de la ayuda destinada a las familias afectadas por los incendios forestales. La situación fue denunciada penalmente por el propio intendente, Silvio Boudargham, quien dio aviso a la comisaría local al advertir que las donaciones que llegaban a la zona no estaban siendo entregadas a los vecinos damnificados, sino que eran desviadas para su comercialización.
De acuerdo con información de la Agencia Noticias Argentinas, basada en datos de La Tecla Patagonia, los involucrados fueron identificados como «M.R.» y «J.C.», quienes organizaban el traslado de insumos desde San Carlos de Bariloche hasta Cholila bajo la fachada de una acción solidaria, aunque el verdadero objetivo era obtener un beneficio económico personal a partir de esos recursos.
El descubrimiento del caso
La intervención de las fuerzas de seguridad permitió frenar la operatoria cuando se interceptó un camión que transportaba 60 tanques de agua con capacidad de 1.200 litros cada uno, que supuestamente formaban parte de un envío humanitario para las familias afectadas por los incendios. Sin embargo, el procedimiento dejó en evidencia que la mayor parte de esa carga no tenía como destino la asistencia social.
Durante el operativo, el chofer del vehículo reconoció ante las autoridades que solo «5 o 6» unidades eran realmente para donación, mientras que el resto se vendía a precios que iban de los $110.000 a los $150.000 por tanque, bajo el argumento de que «no se había recaudado suficiente dinero», una explicación que terminó de confirmar el carácter irregular de la maniobra.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de la Comarca Andina, que ahora deberá avanzar en la investigación judicial para determinar responsabilidades, establecer si existe una estructura más amplia detrás de los hechos y reconstruir el circuito completo de traslado, almacenamiento y comercialización de las donaciones para las familias afectadas por los incendios. El caso provocó una fuerte reacción en la comunidad local, donde el impacto de los incendios forestales todavía se traduce en pérdidas materiales, situaciones de extrema vulnerabilidad y una alta dependencia de la ayuda externa.

