El regreso de Georgina Barbarossa a la televisión estuvo atravesado por una emoción imposible de disimular. En la apertura de una nueva temporada de A la Barbarossa (Telefe), la conductora se quebró en vivo al revelar el verdadero motivo de su reciente viaje a España. Un reencuentro familiar que esperó durante casi 50 años y que la conectó de lleno con sus raíces y con el recuerdo imborrable de su madre.
El emotivo reencuentro de Georgina Barbarossa
Visiblemente conmovida, Georgina explicó que el viaje incluyó recorridas por distintas ciudades emblemáticas como Sevilla, Mérida, Cáceres, Salamanca y Santiago de Compostela. Sin embargo, dejó en claro que el momento más significativo ocurrió en Mallorca, donde vive su tía Bary, de 92 años. “Llegar a Mallorca fue como estar en un túnel del tiempo”, comenzó relatando, mientras intentaba contener las lágrimas frente a cámara.
A medida que avanzaba su testimonio, la emoción fue en aumento. “Encontrarme con ella fue como abrazar a mi mamá. Sentir el olor de su piel, estar en su casa y ver todo igual… fue realmente muy conmovedor”, expresó con la voz quebrada. La similitud física y gestual entre su tía y su madre, sumada a los recuerdos compartidos, transformaron el reencuentro en una experiencia profundamente movilizante.
Durante el programa, Barbarossa mostró un anillo que su tía le regaló en ese encuentro. Según contó, pertenecía al marido de Bary y tenía un enorme valor emocional. “Yo no lo quería aceptar porque sentía que era algo muy importante para ella”, confesó. Sin embargo, su tía insistió en que cada mujer de la familia debía quedarse con un recuerdo, como una forma de mantener vivo el vínculo. Finalmente, Georgina aceptó el regalo, al que definió como un símbolo del amor familiar y de la memoria compartida.
El viaje también le permitió reencontrarse con sus primos, a quienes había dejado siendo niños y hoy encontró convertidos en adultos, muchos de ellos con hijos e incluso nietos. “Volver y verlos grandes, con sus propias familias, y pensar que no los vi crecer…”, dijo antes de hacer una pausa. Entonces lanzó una pregunta que resonó fuerte en el estudio: “¿Por qué me perdí esto?”.
