La casa de Gran Hermano ya vive su primera gran sacudida estratégica. Con todos los participantes instalados y las alianzas apenas en gestación, el reality de Telefe se prepara para una nominación inaugural que rompe el formato tradicional y promete alterar el juego desde el minuto uno.
Fue Santiago del Moro quien, sobre el cierre del segundo programa, explicó la mecánica que marcará el pulso de la semana. Debido a la gran cantidad de jugadores, la votación no será en vivo sino grabada. “Mañana inauguramos placa de Generación Dorada. Ellos van a nominar, se va a grabar porque son muchos”, anunció el conductor, dejando en claro que la logística obligó a modificar la dinámica habitual.
Los detalles de la primera placa de Gran Hermano
Pero el verdadero impacto no está en la grabación, sino en el sistema de voto mixto que debutará esta temporada. Según detalló Del Moro, “van a ir siete mínimo a placa”, una cifra alta que expone desde el arranque a una parte importante de la casa más famosa del país. Durante las primeras 24 horas, el voto del público será positivo: la audiencia deberá elegir a su participante favorito entre los nominados. Los más votados bajarán automáticamente de placa.
Ahí llegará el giro inesperado. Sin que los jugadores lo sepan, la placa cambiará de positiva a negativa. Quienes no hayan sido salvados por el apoyo del público quedarán directamente en una votación tradicional de eliminación, donde la audiencia decidirá quién abandona el reality. “Ellos no lo van a saber dentro de la casa”, subrayó el conductor, remarcando el factor sorpresa que puede alterar comportamientos y estrategias.
La decisión de comenzar con voto positivo no es casual. En una edición que combina influencers con fuerte presencia en redes la producción busca medir desde el inicio quién tiene verdadero arrastre y fandom activo. Esta primera placa funcionará como una radiografía del apoyo externo y pondrá en evidencia quién logra transformar visibilidad en votos reales.
