Gran Hermano volvió a la pantalla con una apuesta ambiciosa y ritmo de evento. La edición Generación Dorada, que celebra los 25 años del formato en la Argentina, debutó el lunes 23 de febrero en Telefe con un estudio completamente renovado, una estética dominada por el dorado y el negro y una puesta en escena cinematográfica que marcó el tono desde el primer minuto.
La primera noche de Gran Hermano
Con Santiago del Moro encendido y protagonista de una apertura grabada que culminó con su ingreso en vivo desde una plataforma elevable, la gala dejó un mensaje claro: esta temporada no tendrá período de adaptación. La primera nominación llegará rápido y obligará a los jugadores a posicionarse sin margen para la tibieza.
La casa también fue reformada integralmente. Más grande, más luminosa y con espacios pensados para potenciar conflictos y alianzas, incorpora una “zona de playa” exterior y rincones diseñados como escenarios naturales para la convivencia extrema. Además, el reality refuerza su estrategia multiplataforma con transmisión 24/7 y fuerte despliegue digital, ampliando el juego más allá de la televisión.
El gran golpe de efecto de la noche fue el ingreso de Andrea del Boca, primera participante en cruzar la puerta. Su desembarco combinó simbolismo y estrategia: una figura con historia televisiva que dejó en claro que no entra como celebridad invitada, sino como competidora. Su presencia generó uno de los picos de atención del estreno.
El casting confirmó la mezcla que define esta edición: celebridades, exjugadores, influencers y perfiles internacionales. Entre los nombres destacados aparecen Emanuel Di Gioia, que vuelve por revancha; Lolo Poggio; la paraguaya Carmiña Masi; Brian Sarmiento; la chilena Jennifer Galvarini, conocida como “Pincoya”; y el regreso de Eduardo Carrera, entre otros perfiles fuertes.
En materia de rating, el estreno arrancó alto, se mantuvo estable durante toda la gala y mostró repuntes en los ingresos más esperados. La expectativa por los participantes que aún deben entrar y la inminencia de la primera nominación dejaron instalado un clima de tensión anticipada. Gran Hermano Generación Dorada no volvió para recordar el pasado: volvió para acelerar el juego desde el día uno y convertir cada movimiento en tendencia.
