La casa más famosa del país volvió a encender sus luces. Gran Hermano celebra 25 años en la Argentina con una edición especial, Generación Dorada, y un casting que promete estrategia, conflicto y rating desde el minuto cero. Con Santiago del Moro al frente en Telefe, la primera gala dejó ingresos fuertes y nombres que ya generan conversación en redes.
Los nuevos participantes de Gran Hermano
La gran sorpresa fue Andrea del Boca. Ícono absoluto de la televisión argentina, la actriz de 60 años cruzó la puerta decidida a competir sin personaje que la proteja. “Vengo a ganar”, aseguró, marcando territorio desde el arranque. También regresó por revancha Emanuel Di Gioia, recordado por su paso polémico en 2011. Con carácter fuerte y experiencia en convivencia extrema, promete tensión.
Entre los perfiles jóvenes y mediáticos aparece Lolo Poggio, hermana de Julieta Poggio, que busca despegarse de comparaciones; la periodista paraguaya Carmiña Masi, frontal y sin filtro; y el futbolista Tomy Riguera, que combina deporte y redes.
Desde Chile llegó Jennifer Galvarini, “Pincoya”, tercera finalista de GH Chile, lista para jugar fuerte. A su lado, el showman rosarino Brian Sarmiento suma chispa, humor y posible polémica. El casting se completa con influencers y creadores digitales como Danelik Galazan, Nicolás Sícaro y Gabriel Lucero; perfiles estratégicos como Daniela De Lucía; artistas como Divina Gloria; y regresos históricos como Eduardo Carrera.
Completan la primera tanda Manuel Ibero Durigon, Catalina “Titi” Tcherkaski, Yisela Pintos, Juani Car y Jenny Mavinga, perfiles diversos que combinan exposición digital, historias personales potentes y ganas de protagonismo.
Con una mezcla generacional inédita y figuras de alto impacto, Gran Hermano Generación Dorada ya instaló su narrativa. Experiencia versus juventud, fama previa versus anonimato estratégico. La pregunta no es quién entró, sino quién logrará sobrevivir a la convivencia más observada del país.
