El ex ministro de Economía Hernán Lacunza cruzó al gobierno de Javier Milei y al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) por la postergación de la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), herramienta para medir la inflación. Según Lacunza, la importancia de actualizar el IPC no radica en los resultados del cálculo inflacionario, sino en su exactitud a la hora de medir la realidad.
Los problemas de no actualizar la canasta
En una columna publicada en el informe «Pensar Argentina Verano 2026«, el ex funcionario nacional sostuvo: «Lo único relevante a la hora de evaluar un cambio metodólogo es si la fórmula es más precisa que la anterior. Si logra reflejar mejor la realidad para las decisiones ahorristas y emprendedores. No importa si las nuevas mediciones dan más, menos o son iguales que con la fórmula anterior«.
Lacunza subrayó que el INDEC debe actualizar la canasta básica para la medición para considerar los patrones de consumo actuales y estimó que las diferencias entre la canasta antigua y nueva habría estado en el orden de los 16 puntos porcentuales durante 2024.
¿Vuelve la inflación blue?
En otro tramo de su presentación, el ministro de Economía durante el gobierno de Mauricio Macri mencionó la pérdida de credibilidad institucional que sufrió el INDEC a causa del retraso y la salida repentina de Marco Lavagna. Lacunza advirtió que la reticencia a implementar la actualización «pondrá opacidad donde antes había transparencia» y que la desconfianza de la sociedad provocará la publicación de mediciones paralelas.
Cómo solución a esto, el economista recordó que a fines de 2019, el gobierno de Mauricio Macri envió al Congreso de la Nación un proyecto de ley para «blindar las estadísticas oficiales a través de un INDEC autónomo y autárquico«, con autoridades designadas por concurso y ratificadas por el Senado con mandatos de cinco años. «Puede hacerse así o de mejor forma. Pero sin excusas, es mejor el mercurio que el vino para medir la temperatura«, cerró.
