El sector industrial atraviesa una etapa de transición marcada por la apertura económica y un escenario de actividad desigual. Así lo advirtió el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, quien sostuvo que la competitividad del sector privado exige corregir distorsiones internas de manera urgente.
En diálogo con Splendid AM 990, el dirigente explicó que si bien en 2025 se registró un crecimiento del 1,5%, el 2024 estuvo atravesado por un fuerte ajuste. Sin embargo, aclaró que la recuperación no es homogénea y que varios sectores aún no logran recomponerse.
Entre los rubros más afectados, Rappallini mencionó a la construcción, el sector textil, el calzado y la metalmecánica. Según explicó, estas actividades enfrentan una combinación de menor demanda interna y mayor competencia externa, producto del proceso de apertura comercial.
En ese contexto, advirtió que muchas empresas deben adaptarse a precios internacionales con márgenes cada vez más reducidos. “Estoy vendiendo menos cantidad y también a un precio mucho más bajo”, señaló, al describir el impacto directo de la apertura sobre los sectores que no logran recuperarse.
??"EN MERCADOS INFORMALES, LOS PRECIOS DE FABRICACIÓN SON LOS MISMOS QUE EN CHINA"@MRappallini, presidente de la @UIAok, en #NoValeArrugar con @fjueguen pic.twitter.com/PmSRlftXP7
— Splendid AM 990 (@splendidam990) February 8, 2026
Apertura económica y presión impositiva
El titular de la UIA afirmó que la integración al mundo es el único camino posible para construir un sector industrial sustentable. No obstante, remarcó que el Estado debe acompañar este proceso corrigiendo problemas estructurales que afectan la competitividad.
A pesar del ordenamiento macroeconómico y la baja de la inflación, Rappallini denunció que la presión impositiva sigue siendo un obstáculo central. “Seguimos con 50 puntos de carga fiscal y en muchos municipios hubo subas de impuestos”, afirmó, y reclamó una reforma laboral que brinde previsibilidad.
Oportunidades externas y rol estratégico de la industria
Por último, el dirigente destacó el potencial del reciente acuerdo con Estados Unidos, en un contexto de reconfiguración del comercio global. Según explicó, la decisión de Washington de reducir su dependencia de China abre una oportunidad concreta para la industria nacional.
“Estados Unidos necesita proveedores que no estén en China, y ahí aparece la oportunidad argentina para exportar acero, aluminio y otros productos”, concluyó Rappallini, al proyectar un rol estratégico del sector privado en la integración global.
