La Oficina del Presidente Javier Milei celebró la media sanción otorgada por el Senado de la Nación al proyecto de reforma de la Ley de Glaciares. A través de un comunicado difundido por la noche del jueves, el Gobierno nacional sostuvo que la iniciativa supone “un verdadero federalismo ambiental” y responde a un reclamo histórico de provincias productoras de recursos estratégicos.
Según el texto oficial, la reforma clarifica que el objeto de protección son los glaciares y aquellas geoformas periglaciares que cumplen funciones hídricas relevantes. Así, remarcaron que se garantiza el derecho a un ambiente sano sin resignar la utilización racional de los recursos naturales prevista en la Constitución Nacional. Además, afirmaron que se eliminan “distorsiones ideológicas” que impedían el progreso económico.
Milei agradeció especialmente a los senadores que acompañaron la votación y expresó su expectativa de que la Cámara de Diputados avance con un tratamiento “responsable” para convertir la reforma en ley. En el comunicado, el mandatario sostuvo que el proyecto devuelve a las provincias la competencia sobre la administración de sus reservas hídricas, como titulares del dominio originario de los recursos naturales.
También aseguró que el cuidado ambiental y el crecimiento económico no son conceptos opuestos, sino motores complementarios para el desarrollo de la Nación. En esa línea, afirmó que la etapa de los “ecologistas embanderados en un falso lema noble” estaría llegando a su fin, sentenció el comunicado de la Oficina del Presidente, tras una jornada marcada por una protesta de activistas de Greenpeace en las escalitanas del Congreso, que derivó en incidentes con la Policía.
Resultado ajustado y festejo oficialista
El oficialismo logró aprobar la iniciativa con 40 votos afirmativos, 31 rechazos y una abstención, en una sesión que estuvo marcada por fuertes cruces políticos. El resultado lo celebraron altos funcionarios del Gobierno nacional que siguieron el debate desde los palcos del recinto. Entre ellos se encontraban la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de Diputados, Martín Menem; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem.
La aprobación de la media sanción formaba parte de un compromiso asumido con gobernadores de provincias cordilleranas que reclamaban una legislación menos rígida para impulsar inversiones mineras e hidrocarburíferas. En particular, la reforma atiende demandas de las provincias que integran las llamadas mesas del Litio -Catamarca, Jujuy y Salta- y del Cobre, que suma a Mendoza y San Juan.
Desde el gobierno de Milei sostienen que la normativa vigente, sancionada en 2010, establecía limitaciones excesivas que frenaban proyectos productivos incluso en áreas sin función hídrica comprobable. Por ello, la iniciativa apunta a redefinir el alcance de las zonas protegidas.
Qué cambia con la reforma
El proyecto introduce una precisión técnica al distinguir entre las “formas periglaciares” que cumplen funciones como reservas estratégicas de recursos hídricos y aquellas que no necesariamente tienen esa finalidad. En la práctica, esto implica que no todo el territorio periglaciar quedará automáticamente vedado a la explotación económica, sino únicamente aquellas formaciones con función hídrica fehaciente.
De esta manera, se mantiene la prohibición absoluta de actividades en glaciares, pero se habilita la posibilidad de inversiones en áreas que no afecten reservas de agua dulce. Según el Gobierno, esta diferenciación aporta seguridad jurídica y criterios científicos claros.
La iniciativa también crea el Inventario Nacional de Glaciares, cuya elaboración estará a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), en coordinación con la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación. Este organismo técnico deberá individualizar glaciares y formas periglaciares en todo el territorio nacional y determinar cuáles cumplen función hídrica relevante.
Entre las actividades prohibidas continúan aquellas que alteren de modo significativo la condición natural de los glaciares, como la exploración minera, hidrocarburífera o industrial. En cambio, se mantienen permitidas las investigaciones científicas, tareas de rescate y deportes no motorizados.
Debate abierto y próximo paso en Diputados
Con la media sanción obtenida, el proyecto ahora deberá tratarse en Diputados una vez iniciado el período de sesiones ordinarias. El Gobierno nacional confía en que la norma sea aprobada de manera definitiva para “liberar las fuerzas productivas” del país. No obstante, sectores ambientalistas y parte de la oposición advierten que la reforma podría debilitar estándares de protección consolidados en los últimos años.
