El exviceministro de Economía, Joaquín Cottani, rompió el silencio tras su salida del Gobierno y aclaró que no se fue enojado, sino que su intención es ayudar para que no se cometan errores. El economista confirmó que su llegada a La Libertad Avanza se produjo por una recomendación directa de Domingo Cavallo. Sin embargo, reveló que la razón principal por la que aceptó fue porque ningún otro economista quería ocupar ese lugar por la trayectoria anterior de Luis Caputo.
Cottani aseguró que haber aceptado el cargo de viceministro fue, en realidad, un favor personal hacia Caputo, así lo indicó en Radio Rivadavia.
«Le aclaré al ministro desde un principio que solo podría quedarme por un periodo corto de seis meses», indicó. Por este motivo, señaló que «nunca tuvo expectativa de ser un miembro permanente o central del equipo económico».
A pesar de su salida, el exfuncionario explicó que sigue enviando sus análisis a Caputo y al grupo cercano del Banco Central para intentar colaborar. Según su relato, comenzó a ser marginado del Gobierno cuando el presidente Javier Milei empezó a cuestionar las opiniones de Cavallo. Cottani afirma que sus críticas no buscan «petardear» la gestión, sino advertir sobre problemas que ya vio en otro momento de la historia.
Cottani opinó sobre la política cambiaria y monetaria
El exfuncionario elogió el gran esfuerzo que el Gobierno está haciendo en la parte fiscal y el trabajo de desregulación que lidera Federico Sturzenegger. Sin embargo, advirtió que estos logros no alcanzan si no hay una política monetaria y cambiaria clara. Para el economista, el tipo de cambio hoy está «sobrevaluado», lo que dificulta que la apertura comercial funcione correctamente.
El exviceministro sostiene que es fundamental que el programa económico cuente con un dólar bien valorado para poder llegar con éxito a las próximas elecciones presidenciales. Según su visión, el Gobierno debería recordar las lecciones de la segunda etapa de la convertibilidad para no repetir errores del pasado. Para Cottani, corregir estos puntos es algo «fácil» en comparación con todo el esfuerzo que ya se ha realizado en otras áreas de la economía.
El desafío de la deuda y el nuevo índice de inflación
Cottani también mostró su preocupación por el futuro financiero del país, especialmente para los años 2026 y 2027. Según sus cálculos, el escenario para pagar intereses de la deuda y comprar reservas al mismo tiempo parece casi imposible si el sector privado no genera los dólares necesarios. Advirtió que, si este tema no se resuelve pronto, la economía tendrá muchas dificultades para recuperarse y la inflación seguirá teniendo una inercia difícil de quebrar.
Finalmente, el exfuncionario se refirió a por qué no se implementó un nuevo índice para medir la inflación (IPC) a mediados de 2024. Explicó que el Gobierno decidió no usarlo porque las nuevas mediciones podían dar algunas décimas más de inflación en un momento donde se quería mostrar una baja constante de los precios. Para Cottani, fue una decisión basada en la obsesión por llegar a una inflación cercana a cero en el corto plazo.
