El Índice de Confianza en el Gobierno volvió a registrar una caída en febrero y marcó el tercer descenso mensual consecutivo para la gestión de Javier Milei, según el informe difundido por la Universidad Torcuato Di Tella. Pese a la baja, el indicador se mantiene por encima de los niveles promedio que registró la administración de Mauricio Macri durante su mandato.
El reporte, elaborado en base a una encuesta de Poliarquía Consultores, mostró que el índice se ubicó en 2,38 puntos en febrero, lo que representa una caída del 0,6% respecto de enero. El retroceso se suma a las bajas de los meses previos y refleja un descenso interanual del 6,8%, aunque el nivel actual se mantiene cerca del promedio de la actual administración.
Al comparar los promedios históricos, el estudio ubicó a la gestión libertaria en segundo lugar, con un promedio de 2,44 puntos, solo por debajo del gobierno de Néstor Kirchner. Más atrás aparecen los promedios de Macri, el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y la gestión de Alberto Fernández, que registró los niveles más bajos.

Los ejes que explican la caída
El índice se construye a partir de cinco dimensiones y mostró resultados dispares. La honestidad de los funcionarios y la eficiencia en el gasto público registraron subas, mientras que la capacidad para resolver problemas, la evaluación general del Gobierno y la preocupación por el interés general mostraron retrocesos durante el último mes.
En detalle, la honestidad alcanzó 2,76 puntos y el manejo del gasto llegó a 2,29, ambos con incrementos. En contraste, la capacidad de gestión cayó a 2,70 puntos y la evaluación general descendió a 2,18, lo que explica en gran medida la baja del indicador global.
Quiénes confían más en el Gobierno
El informe también mostró diferencias según el perfil de los encuestados. La confianza fue mayor entre los hombres que entre las mujeres y se destacó un crecimiento significativo entre los jóvenes de 18 a 29 años, quienes lideran el nivel de respaldo.
Además, el Interior del país registró los valores más altos, mientras que el AMBA presentó los niveles más bajos. El nivel educativo también mostró cambios, con mayor confianza entre quienes tienen secundario completo.
Por último, el estudio señaló que las expectativas económicas influyen de manera determinante en la percepción del Gobierno. Quienes creen que la situación mejorará en el próximo año otorgaron puntajes significativamente más altos, mientras que entre los sectores más pesimistas el índice se desploma, lo que refleja la fuerte incidencia del clima económico en la evaluación de la gestión.
