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RIVER PLATE

La gente de River estalló contra el equipo por la goleada contra Tigre: «Jugadores…»

 

El equipo de Gallardo tuvo una noche para el olvido.

 
River gente
Gentileza Clarín

River todavía arrastra las secuelas del flojo 2025 y Marcelo Gallardo no logra despegarse de ese pasado reciente. Después de un año complicado, el equipo sufrió un duro golpe en el Apertura. Pese a los triunfos ante Barracas y Gimnasia, cayó de manera estrepitosa local con Tigre en un Monumental explotado de bronca.

Es que River vivió una de sus jornadas más oscuras y tensas de los últimos años este sábado. Lo que se perfilaba como una oportunidad para escalar en el Apertura terminó en un estallido de bronca sin precedentes. El equipo de Gallardo sufrió una paliza histórica. Cayó 1-4 frente a Tigre en un Monumental que, por primera vez en mucho tiempo, le soltó la mano al plantel.

El enojo de los hinchas de River por la goleada

La humillación caló hondo no solo por el marcador, sino por la fragilidad defensiva mostrada en el campo. Cuando el encuentro marchaba 0-4, previo al descuento, los cuatro costados del estadio tronaron con un cántico que marcó el quiebre en River. “Jugadores, la conch… de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie”.

Los insultos y gestos de reprobación convirtieron el clima en algo «irrespirable». Evidenció un hartazgo acumulado en los hinchas de River tras meses de irregularidad futbolística.

El descontento popular en River se focalizó en nombres propios. Facundo Colidio fue el principal apuntado, retirándose bajo una silbatina ensordecedora al ser reemplazado por el juvenil Agustín Ruberto. A la falta de respuesta en ataque se sumó la irresponsabilidad en el mediocampo. Fausto Vera se fue expulsado, coronando una actuación paupérrima que dejó al equipo con uno menos en el momento más crítico. Los «horrores defensivos» fueron el detonante para que gran parte del público decidiera abandonar sus asientos antes del pitazo final.

Paradójicamente, la única alegría de la noche fue externa al presente del equipo: el regreso de Gonzalo «Pity» Martínez. El autor del gol en Madrid recibió una ovación total y un sentido homenaje, pero ni siquiera su presencia pudo calmar las aguas de un River que se retiró silbado y sin consuelo.