La Justicia federal comenzó a investigar una compleja red financiera que pone en el centro de las sospechas a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Según el expediente liderado por el juez Luis Armella y la fiscal Cecilia Incardona, se habrían desviado al menos 50 millones de dólares generados por la Selección Argentina en el exterior. Estos recursos, en lugar de fortalecer a los clubes del país, habrían circulado por diversas firmas radicadas fuera de la Argentina.
Los fondos bajo la lupa provienen de contratos muy importantes de la «Albiceleste», como los partidos amistosos, el convenio con la marca Adidas y las ganancias de la plataforma AFA Play. La fiscalía intenta descubrir qué parte de ese capital ingresó realmente a la asociación y por qué una cifra tan alta parece haberse «extraviado» en el camino. En total, se estima que el mercado internacional de la Selección generó ingresos cercanos a los 260 millones de dólares.
La ruta del dinero y las empresas fantasma en el exterior de la AFA
La investigación detectó que el dinero se repartió en transferencias a cinco entidades poco conocidas Velpasalt Global, Marmasch, Soagu Services, Dicetel y Velp. En medio de este esquema aparece la empresa TourProdEnter, vinculada al empresario Javier Faroni, la cual se encargaba de administrar y recaudar las divisas que la AFA ganaba fuera del país. La Justicia ya solicitó ayuda internacional para identificar quiénes son los verdaderos dueños de estas sociedades radicadas en Estados Unidos.

Para avanzar con la pesquisa, el magistrado ordenó informes detallados sobre cuentas bancarias y plazos fijos vinculados a estas firmas. Un dato que alarmó a los investigadores es el hallazgo de una certificación contable falsa. Según el expediente, este documento mentiroso se habría utilizado para comprar vehículos, lo que demuestra que el circuito de dinero ya presenta irregularidades graves.
El vínculo local con el Club Banfield y posibles condenas
La causa no solo mira hacia afuera, sino que también tiene un frente interno muy fuerte en el fútbol local. La Justicia ordenó realizar un estudio profundo sobre el patrimonio y el fideicomiso del Club Atlético Banfield. Los investigadores sospechan que parte del capital desviado en el extranjero pudo haber regresado al sistema argentino para financiar gastos personales de algunos dirigentes o para cubrir deudas de esta institución.
Debido a la gravedad de los hechos, la Justicia utiliza la figura de «administración fraudulenta» para investigar a los responsables. Sin embargo, si se confirma que usaron documentos falsos para comprar bienes, las acusaciones podrían ampliarse a lavado de dinero y falsificación de documentos. Esto significaría que las penas para los involucrados serían mucho más severas de lo esperado inicialmente.
Actualmente, los peritos están analizando dispositivos electrónicos secuestrados para saber quién armó los documentos falsos y con qué fin. También se están cruzando los balances presentados ante el Estado con los contratos firmados en el exterior. Cualquier diferencia entre lo que se cobró afuera y lo que se declaró en Argentina será la prueba principal para confirmar este millonario desvío que hoy sacude al mundo del fútbol.
