La interna del peronismo volvió a quedar expuesta luego de que Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, reconociera que “hay un problema de conducción en el PJ”. La frase no solo generó ruido interno, sino que también profundizó la distancia con Cristina Kirchner.
“El peronismo tiene que discutir su esquema de conducción. Hoy claramente hay un problema”, afirmó Bianco al ser consultado en el streaming Infobae en Vivo sobre el presente del espacio. Y agregó: “No se trata de cuestionar a nadie en particular, sino de asumir una realidad política”.
El ministro fue más allá y sostuvo que el Partido Justicialista “necesita una reorganización profunda”. En ese sentido, remarcó: “Tenemos que ordenar el partido, ampliar la convocatoria y construir una estrategia clara frente al gobierno nacional”.
Bianco también planteó que “la conducción no puede ser un tema tabú” y que “si no hay autocrítica, es muy difícil volver a enamorar a nuestro electorado”. Sus palabras fueron leídas como un mensaje directo hacia el liderazgo histórico del kirchnerismo.

Diferencias sin ruptura
Si bien evitó hablar de ruptura, el funcionario bonaerense dejó en claro que existen matices. “No estamos planteando ninguna fractura. Estamos diciendo que hay que discutir y aggiornarse”, señaló. Y añadió: “La política cambia, la sociedad cambia y los partidos también tienen que cambiar”.
Desde la Casa de Gobierno provincial insisten en que la discusión es política y no personal. “No es contra Cristina, es a favor del peronismo”, deslizó Bianco en otro tramo de la entrevista.
Un debate que gana volumen
El reconocimiento público de estas tensiones marca un punto de inflexión dentro del PJ. “Si no revisamos lo que hicimos mal, vamos a repetir errores”, advirtió el ministro. Y concluyó: “El peronismo siempre fue un movimiento dinámico. Ahora nos toca aggiornarnos o quedar relegados”.
