Yanina Latorre visitó Intrusos (América TV) y protagonizó una charla a corazón abierto con Rodrigo Lussich y el equipo. Sin esquivar temas incómodos, habló de su vínculo con Diego Latorre, la infidelidad y el significado que hoy le da a la lealtad en una pareja de más de tres décadas. El recuerdo inevitable fue el escándalo de 2017, cuando se hizo público el affaire de “Gambetita” con Natacha Jaitt, situación que generó un fuerte revuelo mediático y la tuvo a Yanina llorando en distintos programas, incluso en su propio ciclo.
La fuerte confesión de Yanina Latorre
En el momento más álgido de la conversación, Paula Varela deslizó: “Cuernito hubo”. Yanina respondió con una risa cómplice. Lussich remató: “El tema es saber hacerlo”, y ella asintió con una frase filosa: “El tema es ser viva, no dejar rastros”. Ante la pregunta directa sobre si alguna vez había sido infiel, fue contundente: “Alguna vez no me debo haber portado bien. La gente cree que yo cuento todo y no. No te voy a dar más información que esta. Soy más viva que nadie”.
Cuando le consultaron si Diego sabía algo al respecto, respondió entre risas: “No, no, no. Se está enterando. Diego… besito”. Lejos de victimizarse, la conductora de Sálvese quien pueda (SQP) explicó por qué sigue apostando a su matrimonio después de 31 años. “Porque somos una familia. Yo creo en los vínculos para toda la vida. Soy supertradicional. El proyecto que tenemos juntos es maravilloso, es mi compañero de vida. ¿Que me ha sido infiel? Sí. Creo que nadie es perfecto. Hoy la infidelidad no es causalidad de divorcio”, sostuvo.
Incluso fue más allá: “Yo no creo en la fidelidad. Y no estoy diciendo que tenga una pareja abierta. Uno elige qué perdonar y qué no. Hay pelotudeces que es un polvo que lo puedo perdonar y por ahí otras cosas no”. También desmintió versiones que la vinculaban con futbolistas, luego de una insinuación del Turco Husaín en MasterChef Celebrity Argentina. “Nunca en la vida salí con un jugador de fútbol. Nunca me acosté con un famoso que no sea Diego”, afirmó.
En el tramo final, Yanina marcó una diferencia clave entre fidelidad y lealtad: “Para mí un polvo no es ser leal. Lealtad es otra cosa. La deslealtad rompe una pareja, la infidelidad tal vez no”. Con una postura que desafía miradas más tradicionales, dejó en claro que su elección no responde a mandatos externos: “No lo hago por mandato. Yo elijo vivir con Diego. A los treinta años de matrimonio son otras cosas las que te planteás. No es lo mismo que a los diecinueve. Hoy todo sería líquido”.
