La presión alta puede estar presente durante años sin dar señales evidentes. Muchas personas se sienten bien, siguen con su rutina normal y no imaginan que sus valores están por encima de lo recomendable. Justamente por eso se la conoce como una condición silenciosa: cuando aparecen síntomas claros, a veces el problema ya lleva tiempo.
En Argentina y en el mundo, millones de adultos tienen presión alta sin saberlo. El estrés, el calor, el cansancio o la mala alimentación suelen enmascarar señales que parecen menores, pero que pueden ser una advertencia del cuerpo. Detectarla a tiempo es clave para evitar complicaciones cardíacas o accidentes cerebrovasculares.
Señales que pueden aparecer sin que lo notes
Estos son algunos síntomas que muchas personas pasan por alto:
- Dolor de cabeza frecuente, especialmente en la zona de la nuca.
- Mareos leves o sensación de inestabilidad.
- Zumbidos en los oídos.
- Visión borrosa o pequeñas manchas en la vista.
- Palpitaciones o latidos fuertes en reposo.
- Cansancio excesivo sin motivo claro.
- Sangrado nasal ocasional.
- Falta de aire al hacer actividades simples.
Muchas veces estos síntomas se atribuyen al estrés o al agotamiento diario. El problema es que la única forma segura de saber si la presión está elevada es medirla.
Qué hacer si sospechás que podés tener presión alta
- Tomarte la presión en una farmacia o con un tensiómetro en casa.
- Repetir la medición en distintos días y en reposo.
- Consultar a un médico si los valores superan 140/90 de forma sostenida.
Controlarse lleva pocos minutos y puede marcar una gran diferencia. Aunque no sientas nada fuera de lo común, medir la presión al menos una vez al año es una forma simple y concreta de cuidarte.

