El senador nacional Luis Juez respaldó al Gobierno nacional por el desplazamiento de sindicalistas vinculados al Hospital Garrahan. En un reportaje concedido a A24, el cordobés explicó por qué considera que la medida apunta a sectores que ejercen presión interna y no al personal médico que atiende a los pacientes todos los días.
El legislador por el Frente Cívico de Córdoba detalló que uno de sus mayores momentos de tensión con la administración de Javier Milei estuvo vinculado justamente al conflicto del Garrahan y a la Ley de Discapacidad. De hecho, reconoció que su postura pública le generó fuertes costos personales y políticos en ese momento.
Juez defendió la decisión oficial sobre el Garrahan
Durante la entrevista televisiva, Juez afirmó: “Mi mayor momento de tensión con el Gobierno nacional fue con el tema del Garrahan y con la discapacidad”. Y agregó que por esa posición sufrió junto a su familia situaciones de “hostigamiento” por haber acompañado en el recinto la votación de ese proyecto.
El senador explicó que el planteo que él defendía estaba centrado en proteger al cuerpo médico y a los equipos de salud, no a estructuras sindicales internas. En ese sentido sostuvo: “Cuando levantamos la voz, hablábamos de los médicos, de los que atienden a nuestros hijos, de los que te dicen ‘tranquilo’ cuando estás desesperado”.
Luego, Juez marcó una división tajante y lanzó la frase más dura de su análisis. “No a los barrabravas, no a los patoteros, no a los pícaros que se montan en el dolor de una familia para buscar derechos que no les corresponden”, despotricó, al referirse a los sectores gremiales sancionados.
La diferencia que marcó entre el equipo médico y los gremialistas
En otro tramo de la entrevista, Juez insistió: “No se confundan, no es esa patoteada la que estábamos defendiendo esa noche en el Senado”, remarcó. Amplió su argumento de la siguiente manera: “El equipo médico es el que se rompe el c*lo, el que te da una voz de aliento cuando el mundo se te viene encima y no encontrás una solución en ningún lado”.
En contraste, cuestionó a quienes -según sus palabras- “toman una dependencia, aprietan al director y creen que con la prepotencia y el debate ideológico van a imponer posiciones”. El respaldo de Juez, ferviente defensor de la discapacidad ya que su hija padece una discapacidad, llega luego de que el gobierno de Milei impulsara sumarios y despidos en el Garrahan por presunto uso político de la institución.
