Griselda Siciliani volvió a mostrarse activa en Instagram en medio del fuerte revuelo por la internación voluntaria de Luciano Castro en una clínica especializada. Mientras el actor atraviesa un proceso personal tras semanas de exposición y escándalo, la actriz eligió hacer foco en su presente profesional.
El nuevo posteo de Griselda Siciliani en Instagram
El posteo no pasó desapercibido. Siciliani compartió en sus historias un montaje con imágenes de dos de sus trabajos más recientes: su personaje de “Vicky” en Envidiosa y su caracterización como Zulema Yoma en la serie Menem. Junto a los afiches y el logo de los Premios Cóndor de Plata, escribió: “Gracias Premios Cóndor por el reconocimiento a estos dos trabajos que amé hacer”.

El gesto fue leído por muchos como una señal clara: en medio del ruido mediático, decidió hablar de trabajo y no de su vida privada. La ceremonia de los Cóndor de Plata, organizada por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de Argentina, está prevista para abril de 2026, y la actriz celebró las nominaciones con entusiasmo.
Por su parte, Luciano Castro confirmó su internación a través de Moria Casán, quien ofició de vocera. Según trascendió en LAM (América), el actor ingresó de manera voluntaria a un centro con normas estrictas de comunicación, donde tiene contacto limitado con el exterior. “Me interné porque quiero estar bien”, habría expresado.
La decisión llegó después de semanas marcadas por la filtración de audios y mensajes con la actriz danesa Sarah Borrell durante un viaje a Madrid. Este episodio que derivó en su separación de Siciliani y en una fuerte exposición pública. Desde su entorno aclararon que la internación no está vinculada a adicciones, sino a la necesidad de bajar el nivel de presión mediática.
Mientras tanto, Siciliani mantiene el perfil enfocado en su carrera. Según contó Moria Casán, la actriz “le desea lo mejor” a su expareja, pero eligió no hacer declaraciones públicas sobre la situación. En un contexto cargado de versiones y especulaciones, su publicación dejó un mensaje implícito: resiliencia, trabajo y distancia del escándalo. Un silencio que, en medio del ruido, también dice mucho.
