Lo que parecía una noche más de competencia en MasterChef Celebrity (Telefe) terminó convirtiéndose en una verdadera pesadilla para Miguel Ángel Rodríguez, que protagonizó una de las jornadas más desordenadas y explosivas desde su ingreso al certamen. Nervios, insultos al aire, una preparación desaparecida y una torta que se vino abajo frente a las cámaras dejaron al actor al límite.
El mal momento de Miguel Ángel Rodríguez
El conflicto se desató alrededor del abatidor, ese electrodoméstico clave que suele convertirse en territorio de disputa en cada programa. Rodríguez había preparado una abundante cantidad de buttercream para su torta arcoíris y, para evitar confusiones, aseguró haber dejado un papel con su nombre dentro del bowl. Confiado, siguió adelante con la prueba.
Pero cuando volvió a buscar la crema, el recipiente estaba vacío. Literalmente. “Me afanaron la crema”, repitió una y otra vez, cada vez más alterado, mientras el reloj avanzaba y la presión se volvía insoportable. La bronca escaló rápido y el actor comenzó a descargar su furia a los gritos, sin medir micrófonos ni cámaras. Desde su rol de conductora, Wanda Nara intentó intervenir para calmar la situación y ayudarlo a encontrar una salida en medio del caos. Sin embargo, Miguel Ángel estaba fuera de sí. “No tengo la crema, corazón”, lanzó, visiblemente desbordado, mientras el resto de los participantes observaba la escena entre la incomodidad y el asombro.
Nadie se hizo cargo del supuesto robo. Ese silencio colectivo terminó de encender al actor, que llegó a disparar resignado: “Si chorearon, voy a chorear yo”, en referencia a intentar recomponer su plato como pudiera. Y cuando parecía que nada podía empeorar, llegó el golpe final: los seis pisos de la torta arcoíris se derrumbaron de manera estrepitosa sobre la mesada. Por unos segundos, Miguel quedó paralizado, mirando cómo su trabajo se deshacía frente a las cámaras. Aun así, decidió seguir. Con las manos, trató de recomponer la torta apelando más a la voluntad que a la técnica, reflejando el desgaste emocional de la noche.
En la devolución, explicó al jurado lo sucedido y denunció el robo de su preparación. Donato de Santis destacó el sabor y la intención del plato, pero Germán Martitegui fue tajante: calificó la torta como un “horror” y sentenció que, si le robaron, fue porque no cuidó sus cosas.El cierre fue lapidario: delantal gris para Miguel Ángel Rodríguez y una noche que dejó en claro que, en MasterChef Celebrity, el caos no perdona a nadie.
