More Rial sigue cumpliendo su condena en la Unidad 51 de Magdalena, en la provincia de Buenos Aires, a la espera de que se defina su situación judicial y el pedido de prisión preventiva. En las últimas horas, una nueva imagen suya volvió a generar repercusión. El encargado de compartirla fue su amigo y exabogado, Alejandro Cipolla, quien tras regresar de sus vacaciones realizó una videollamada con ella y publicó una captura en sus historias de Instagram.
La foto de More Rial en la cárcel
“Salió videollamada con More Rial. Mi primera llamada en suelo argentino”, escribió el letrado junto a la foto. En la imagen, Morena aparece sonriente y haciendo la clásica seña de “amor y paz”. Sin embargo, hubo dos detalles que no pasaron inadvertidos para sus seguidores. Por un lado, lleva una cinta roja atada en la muñeca, símbolo popularmente asociado a la protección contra la envidia y las energías negativas.

Por otro, el espacio donde se realizó la videollamada generó especulaciones: el techo visible no parecería corresponder al pabellón común, lo que sugiere que podría haberse comunicado desde una sala especial destinada a internas para contacto con familiares y abogados, ámbitos que suelen ofrecer mayor privacidad.
Según trascendió en LAM (América TV), Morena estaría atravesando cambios significativos desde su detención en septiembre de 2025. De acuerdo a lo informado en el ciclo, continúa con tratamiento psicológico, aspecto que su defensa considera clave para demostrar evolución ante la Justicia. Además, comenzó a trabajar dentro del penal realizando tareas administrativas, como clasificar libros en la biblioteca y llevar registros de ingresos. Su jornada sería de 9 a 18 horas, con horario partido, y tendría intenciones de estudiar.
En lo personal, mantiene contacto frecuente con su padre, Jorge Rial, y con su hermana Rocío Rial, aunque trascendió que las visitas presenciales habrían sido escasas.Otro dato que llamó la atención es que uno de sus pedidos más reiterados sería hielo, que consumiría para aliviar la ansiedad, un gesto interpretado como parte de su intento por manejar el estrés del encierro. Mientras tanto, su situación judicial continúa en curso. A la espera de definiciones sobre su futuro, la reciente videollamada difundida por Cipolla volvió a poner el foco en su presente tras las rejas y en el proceso que atraviesa puertas adentro del penal.
