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ECONOMÍA

“No es casualidad”: un trabajador de Fate cuestionó el cierre y vinculó los despidos con la reforma laboral

 

El empleado de la fábrica de neumáticos Fate, Ariel Godoy, advirtió que la decisión empresarial se da en un contexto político clave.

 
Fate Cierre

El conflicto por el cierre de la histórica fábrica de neumáticos Fate sumó un nuevo capítulo tras las denuncias de los trabajadores. Ariel Godoy apuntó contra la reforma laboral y vinculó la decisión empresarial con el contexto político.

En declaraciones a FM Futurock, el empleado sostuvo que la medida no es casual y advirtió sobre la posibilidad de que la empresa retome sus actividades en el futuro con condiciones laborales más flexibles. “Todos estos empresarios estaban buscando la reforma laboral, no es casualidad que nos despidan a todos y dentro de unos meses la fábrica retome sus actividades”, afirmó.

Denuncias por la detención del secretario general

En medio de la tensión, los trabajadores denunciaron que fue detenido el secretario general Alejandro Crespo en la puerta de la planta. Según relataron, intentaba ingresar para dialogar con la empresa. El dirigente buscaba permanecer dentro del establecimiento como representante gremial para resguardar los puestos de trabajo.

De acuerdo con el testimonio de Godoy, el sindicalista fue retenido por efectivos de la Policía Bonaerense y luego liberado. Describió, además, una fuerte presencia policial en las inmediaciones de la fábrica.

Críticas al cierre y advertencias

Godoy planteó que el cierre se produce en un momento clave y consideró que existe una relación directa con el debate legislativo. “No es menor que esto suceda a un día de la reforma laboral”, remarcó, al tiempo que alertó sobre las consecuencias que podría tener para los trabajadores.

En ese sentido, señaló que temen que la planta vuelva a funcionar en el futuro con convenios deteriorados, salarios más bajos y peores condiciones laborales. Según explicó, el objetivo sería avanzar hacia esquemas de producción más exigentes y con menos derechos para el personal.

Las declaraciones se dan en un clima de creciente tensión tras el despido de unos 920 empleados y mientras los trabajadores continúan organizándose para visibilizar el reclamo, en un conflicto que suma presión política y sindical en medio del debate por la legislación laboral.