Pampita dejó en claro que su piel radiante no es producto de la genética ni de tratamientos imposibles de sostener. Según contó en distintas entrevistas, su secreto está en tres pasos básicos que cumple todos los días, incluso cuando no tiene compromisos laborales ni usa maquillaje.
Los pasos de limpieza de Pampita
El primer paso es innegociable: limpiar el rostro al despertar y antes de irse a dormir. Aunque no se maquille, nunca se saltea este ritual. La limpieza elimina impurezas, restos de contaminación y toxinas acumuladas durante el día o la noche, y además prepara la piel para absorber mejor los productos posteriores. No hace falta una rutina compleja. Un gel de limpieza suave o agua micelar son suficientes para mantener el equilibrio sin agredir la barrera cutánea.
El segundo pilar es la hidratación. Pampita elige cremas de textura ligera, de rápida absorción, que aporten luminosidad sin dejar sensación pesada. La constancia es lo que, según ella, marca la diferencia en la textura y el brillo natural del rostro.
Pero el verdadero “producto estrella” de su rutina es el protector solar. Lo aplica todos los días, incluso cuando está nublado o pasa la mayor parte del tiempo en interiores. Considera que este paso es clave para prevenir manchas, mantener el tono parejo y retrasar el envejecimiento prematuro.
Más allá de los cosméticos, la modelo sostiene que la piel refleja el estado general del cuerpo. Por eso prioriza la hidratación interna (tomar suficiente agua), el buen descanso, la alimentación equilibrada y el ejercicio físico regular.
Dermatólogos coinciden en que estos tres pilares son la base de cualquier rutina efectiva. No se trata de cantidad de productos, sino de constancia. El mensaje de Pampita es claro: no hay secretos imposibles ni fórmulas mágicas. La diferencia está en repetir, todos los días, lo básico.
