La cocina de MasterChef Celebrity Argentina volvió a convertirse en un campo minado de emociones. Esta vez, la protagonista fue La Joaqui, quien no pudo contener su bronca luego de que una parte clave de su plato se quemara en plena competencia. Durante la gala dedicada a la creación de chorizos y sus acompañamientos, la intérprete vio arruinado casi una hora de trabajo cuando las rodajas de zapallo que preparaba como guarnición se pasaron de cocción.
El enojo de La Joaqui en MasterChef Celebrity
De repente, un fuerte olor a quemado invadió el estudio y la artista lanzó un grito que interrumpió la dinámica del programa: “¡No! ¡No, qué juego de miércoles!”. Su compañero Ian Lucas intentó descomprimir el momento: “Bien, amiga, puteá”. Pero la angustia era evidente. “Me mato la cabeza. Por favor, te lo pido, basta. Hasta acá llegué”, expresó.
La cantante explicó que el descuido se produjo luego de que el jurado pidiera a los participantes cambiar de estación en plena prueba. “Era obvio que se me iba a quemar. No me fijé que el fuego de Ian estaba al palo y el mío estaba medio… Tengo una bronca”, reconoció.
Desde el balcón, Wanda Nara consultó qué había ocurrido. “Se me quemó algo”, respondió La Joaqui, visiblemente molesta. Ante la sugerencia de que el cambio de lugar influyó en el accidente, fue tajante: “La verdad que sí”. Pese al traspié, decidió continuar con lo que tenía. “Tendré que usarlo así, un poco quemado. No tengo un momento para solucionar un zapallo que se cocina en treinta y cinco minutos. Ya está”, asumió, mientras Donato de Santis se acercaba para ayudarla.
Al presentar su plato quedó en evidencia que el resultado no convenció. Lejos de victimizarse, La Joaqui respondió con autocrítica y humor: “Hoy no tengo chances porque tengo objetividad. Qué cagada lo que hice”. Incluso bromeó sobre su carácter: “Soy una montaña rusa de inestabilidad”. Consciente de su floja performance, pidió entre risas que le entregaran directamente el delantal gris, aunque cerró con una promesa de revancha: “Volveré más fuerte, igual. Tropezón no es caída”.
