El paro general del 19 de febrero dejó una huella económica contundente en Argentina. Según un comunicado de la Oficina de Respuesta Oficial, la medida de fuerza provocó una pérdida estimada de US$ 575 millones, con un nivel de acatamiento que osciló entre el 30% y el 50% dependiendo de la actividad y la región. El impacto se explicó por la interrupción parcial de la producción, los servicios, el comercio, la logística y el transporte, lo que generó un freno generalizado en la actividad diaria del país.
Los sectores más golpeados
Uno de los sectores más golpeados fue el transporte público. Más de 5 millones de personas se vieron afectadas por la paralización: alrededor de 1 millón de pasajeros de trenes, 4 millones de usuarios de colectivos del AMBA y cerca de 100.000 viajeros aéreos. Solo en este rubro, las pérdidas directas se calcularon en unos US$ 5 millones, a lo que se sumó la caída de productividad por la imposibilidad de que millones de trabajadores llegaran a sus puestos o cumplieran su jornada habitual.
El efecto dominó alcanzó rápidamente a otros ámbitos. Comercios abiertos registraron una fuerte caída de clientes, la logística se vio interrumpida y gran parte del sistema bancario permaneció cerrado. Además, se suspendieron numerosos trámites administrativos y se produjo una afectación directa en servicios esenciales, lo que profundizó el impacto económico más allá de la jornada de protesta.

El sistema de salud también sufrió consecuencias significativas. Se cancelaron casi 8.000 turnos médicos en hospitales nacionales, incluyendo 5.500 en centros SAMIC y 2.370 en hospitales nacionales tradicionales. Esta situación implicó una pérdida estimada de 100 millones de pesos en un solo día para el sector, además de dejar a miles de pacientes sin atención programada ni acceso a controles o tratamientos necesarios.
Para el Gobierno nacional, el paro “fue en vano”
Desde el Gobierno nacional remarcaron que el perjuicio “no recayó sobre dirigentes ni sobre la casta sindical”, sino sobre trabajadores, estudiantes, comerciantes, pacientes y pequeñas empresas que vieron alterada su rutina y su capacidad de producir o generar ingresos. Según el informe, la afectación fue principalmente social, con impacto directo en la vida cotidiana de millones de personas.
Pese a la magnitud de la medida, el comunicado oficial sostuvo que el paro “fue en vano”, ya que el Congreso de la Nación avanzó igualmente con la aprobación de la Ley de Modernización Laboral en ambas cámaras (Diputados y Senado). Para el Poder Ejecutivo, esta sanción representa una deuda histórica saldada y marca el inicio de una transformación profunda en el sistema de relaciones laborales del país.
IMPACTO DEL PARO GENERAL
— Oficina de Respuesta Oficial (@RespOficial_Arg) February 20, 2026
El paro general del 19 de febrero generó una pérdida económica estimada en USD 575 millones, considerando un nivel de acatamiento promedio de entre el 30% y el 50%, según la actividad y la región. El impacto surge de la interrupción parcial de la… pic.twitter.com/uURUYEyWDp
